El intendente de la capital, Domingo Amaya, restableció la obligación de inscribirse en el registro de proveedores municipales para quienes aspiren a brindar un servicio en la Municipalidad.

El jefe municipal adoptó la medida el viernes, es decir dos días después de haber firmado el veto total a una ordenanza que se había aprobado por unanimidad en el Concejo Deliberante. El secretario de Hacienda, Silvio Bellomío, explicó ayer -en un comunicado enviado a LA GACETA- que la medida impulsada por los ediles había sido vetada, porque la facultad reglamentaria es propia del Departamento Ejecutivo municipal.

Los ediles oficialistas y opositores, en tanto, celebraron la restitución de la norma, pero remarcaron la demora de más de seis años para que se tomara esta decisión.