COPIAPO, Chile. Dos de los trabajadores atrapados desde el pasado 5 de agosto a 700 metros de profundidad en la mina San José, situada en la ciudad chilena de Copiapó, colocarían las cargas de una riesgosa operación con explosivos que antecedería al rescate.

La alternativa, que será decidida en las próximas horas por los jefes del rescate, serviría para ensanchar la pared del taller, a fin de permitir el acceso de la cápsula Fénix. Las bombas serían enviadas en las "palomas" a través del túnel. Anoche, surgió la opción de entubar sólo los primeros 60 metros del tubo y, por ende, agrandar la parte inicial. De avalarse este plan, el salvamento comenzaría el lunes o martes que viene.

El agujero por el que se sacará a los obreros tiene entre 66 y 70 centímetros de diámetro. Al comienzo, habrá que introducir tubos de 10 metros de alto y dos centímetros de espesor, con 62 centímetros de diámetro. (Especial)