MADRID.- La huelga en España contra la reforma laboral tuvo un seguimiento desigual y el país funcionó parcialmente, con incidentes aislados y algunas detenciones, según cifras del Gobierno y los sindicatos en medio de la profunda crisis económica que atraviesa el país. La huelga general, la primera que enfrentó el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, coincidió con una jornada de lucha en Europa marcada por una gran manifestación en Bruselas y concentraciones en Portugal, Italia y Polonia contra las medidas de austeridad para hacer frente a la crisis.

La huelga fue un "éxito", según los sindicatos, que cifraron la participación por la mañana en algo más del 70% tras un paro total por la noche de ayer. El gobierno, por su parte, señaló un "desigual seguimiento" por sectores de actividad y ciudades, a falta de datos definitivos. Según el sindicato UGT, uno de los principales convocantes, el acatamiento de la huelga oscilaba por la mañana entre un 30% en el País Vasco y un 87% en Asturias (norte).

Las perturbaciones en el transporte, incidentes con piquetes a la entrada de las fábricas y policías apostados en puntos neurálgicos de las ciudades caracterizaron la mañana. La huelga se desarrolló "con absoluta normalidad", indicó el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, que dio cuenta de un seguimiento de menos del 20% en varios sectores, pero de un 86% en la empresa de autobuses madrileña. El consumo de energía bajó un 17%, precisó el ministro. Según la Confederación Española de Comercio (CEC), menos del 10% de los comercios cerraron.

Corbacho reconoció que hubo "algunos heridos", en enfrentamientos entre trabajadores y piquetes y en ocasiones con policías; en el más grave, una mujer fue atropellada en la localidad de Coslada, cerca de Madrid.

En la capital española fueron detenidas 38 personas, según la delegada del gobierno en la región. Además, un policía efectuó varios disparos al aire en un enfrentamiento en Getafe, entre policías y miembros de un piquete frente a la empresa aeronáutica europea Eads-Casa. Al margen de que los sindicatos lograran paralizar en buena medida la industria, sobre todo la del automóvil -como reconoció Corbacho-, bastaba con salir a la calle para ver tiendas y bancos abiertos o autobuses circulando, aunque fuera con grandes retrasos. La jornada, bajo el lema "Así no", se saldó con gran cantidad de detenidos y heridos en enfrentamientos entre la policía y piquetes. Al final del día, los trabajadores salieron a la calle convocados por los sindicatos en más de cien ciudades. Las manifestaciones más grandes, en Madrid y Barcelona, congregaron a 500.000 y 400.000 personas. Los líderes de los sindicatos UGT y Comisiones Obreras (CCOO) reclamaron "un período de profunda reflexión que conduzca a la rectificación" de las políticas tomadas o en estudio a pedido de la Unión Europea para salir de la crisis.

Los gremios cuestionan la reforma laboral, el recorte del sueldo de los funcionarios, el aumento de la edad de la jubilación a los 67 años y el magro presupuesto público para el próximo año.

La reforma laboral, adoptada para fomentar la creación de empleo, recorta las indemnizaciones por despido y da facilidades al empresario para despedir.

El líder de Comisiones, Ignacio Fernández Toxo, afirmó que la reforma "no es irreversible. Es necesario corregir los efectos perniciosos que la reforma laboral está generando en el mercado de trabajo", denunció. Zapatero declaró que "el gobierno trabaja para garantizar el derecho a la huelga y el derecho al trabajo" y recordó a los sindicatos la "obligación de contribuir al diálogo" sobre la reforma laboral.

La protesta, la primera contra Zapatero y la quinta tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975 y el retorno de la democracia, tiene lugar en un contexto de crisis económica y social, con una tasa de desempleo del 20% de la población activa, el doble que el promedio de la Unión Europea (UE).

La semana pasada, el ejecutivo socialista revisó al alza la previsión de la tasa de desempleo para 2010, de 18,9% a 19,3%, y reconoció que "la recuperación de empleo es más lenta" de lo previsto. (Reuter-DPA-AFP)