En Simoca se viven horas de tensión. El caso del intendente, Luis González, quien asegura haber sido amenazado por sus denuncias, y el suicidio del jefe de la comisaría de esa ciudad, comisario Carlos Páez, dejaron sumamente preocupados a los vecinos. Pero el párroco, Luis Alvarez, no se sorprende por la situación. Incluso, afirma que desde hace años venía refiriéndose a distintos episodios de inseguridad. "Lamentablemente, la droga se instaló en Simoca desde hace rato, igual que otras situaciones que atentan contra la tranquilidad de esta zona", señaló el sacerdote. Mientras tanto, en la ciudad se comentan versiones sobre los casos del intendente y del comisario.
"La droga se instaló en Simoca desde hace rato"
El párroco Luis Alvarez aseveró que el incremento de los delitos y de las adicciones atentan contra la tranquilidad de los vecinos. Versiones en la ciudad.