BUENOS AIRES.- La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, afirmó ayer que "la estrategia de pagar con reservas" los vencimientos de la deuda pública a principios de este año "se reveló como sumamente exitosa", al tiempo que cuestionó la autonomía del Banco Central porque así se lo piensa como "diferente al país en que está inserto". La jefa de Estado pidió además "reformular el rol de los bancos centrales" ya que "el mundo se quedó después de 2008 sin un marco teórico" sobre esta cuestión, en referencia a la crisis financiera internacional de ese año, al participar de las Jornadas Monetarias y Bancarias, organizadas por el Banco Central.

"La medida que tomamos en diciembre para hacer frente a los pagos de vencimiento de deuda con reservas se ha revelado como sumamente exitosa porque apuntó a quebrar una ?guerra del rumor? que sostenía que la Argentina no iba a poder hacer frente a sus compromisos externos", sostuvo Fernández de Kirchner. Además, sostuvo que "el hecho de haber planteado que íbamos a pagar con reservas le dio una certeza absoluta a la Argentina", aseguró respecto de la iniciativa que desató una controversia con el entonces titular del Banco Central, Martín Redrado, y provocó críticas unánimes desde la oposición.

La Presidenta recordó que esta decisión tuvo "una gran resistencia, parecía que se venía el mundo abajo, que nos íbamos a quedar sin reservas, pese a que este gobierno podía acreditar que por esta gestión y con este modelo teníamos reservas récords". Agregó que hubo una "gran resistencia política, judicial, y algún otro tipo de resistencia". "Finalmente hoy tenemos más reservas de las que teníamos al momento de adoptarse esta decisión; tenemos cerca de U$S 50.400 millones, luego de haber pagado U$S 4.000 millones, y teníamos en ese momento 47.000 millones", reseñó.

No a las recetas

La mandataria, en compañía de la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, cuestionó además la autonomía adjudicada a esa entidad respecto de las políticas de Gobierno, al señalar que equivale a "pensar a los bancos centrales como un país diferente al que están insertos y a las políticas de ese país".

Al apuntar la crisis internacional de 2008, advirtió que "va a exigir repensar cuál es el rol que estos bancos centrales tienen que tener en la economía de un país, porque el capítulo monetario no es independiente de la actividad económica, por el contrario, la moneda está subordinada a la actividad económica". "No podemos manejarnos con las teorías que nos llevaron al desastre, necesitamos nuevas teorías", planteó la jefa de Estado, quien expresó que, en el pasado, "se consideraba el objetivo principal de un Banco Central el cuidar la moneda".

Al respecto, estableció que "la única posibilidad de resguardar el valor de la moneda es a través del crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), de la actividad económica, que se hace sentir a partir de la recuperación de los puestos de trabajo, un sólido mercado interno y una política de exportación".(DyN)