"La gente no tiene que tener miedo. Cuando un policía hace algo malo, lo debe denunciar. Los van a amenazar, les van a decir cosas; pero, a la larga o a la corta, se va a hacer justicia", dijo tras la sentencia Alejandra El Khalil, hija del puestero fallecido.
- ¿Qué sensación tiene tu familia y vos?
- Creemos que las absoluciones no están bien. (Francisco) Palavecino era el jefe de la comisaría y era responsable de lo que ocurría allí. Además, sabía cuando mi papá llegó. Eso significa que aprobaba el proceder al cual estaba acostumbrado su personal. Con respecto a (Hugo) Leguizamón, sabíamos que no estuvo allí...
- ¿Preferían que él no fuera condenado?
- Son sentimientos encontrados. Por un lado, nos daba pena. Decimos: "quizás lo obligaron a decir todo esto". Pero al mismo tiempo fue un encubridor. Se prestó para toda la escena.
- La causa ya tiene un dictamen. ¿Eso les trae alguna tranquilidad?
- No es tan sencillo. Nada va a devolvernos a mi papá. Es muy duro imaginárselo rodeado de policías que lo apuraban y lo apretaban. Mi papá tenía seis golpes, y a eso lo dice la autopsia. Además, le decían que le querían quitar la mercadería, con lo que eso implica.
- Todo indica que la sentencia le da la derecha a su versión...
- Nos da tranquilidad, pero nosotros ya sabíamos que las pruebas habían sido claras y certeras. Le quitaron la documentación y lo obligaron a entregársela. Todos sabemos que hay buenos y malos policías. Por desgracia, son más los malos. Están acostumbrados a pedirte $ 20 si te ven sin casco. Ya no se conforman con billetes chicos. Incluso, quizás si mi papá tenía esa noche los $ 50 no le pasaba nada. Es un nido de víboras en el que se tapan todos con todos. Por eso está bien que los hayan condenado. Y siempre que la gente se atreva a denunciar estará bien. Nosotros peleamos muchos años, y lo vamos a seguir haciendo.