Durante la asamblea interhospitalaria realizada ayer en el hospital de Niños se terminó por romper la precaria unidad que habían mostrado los autoconvocados en las últimas semanas. Un sector de la Maternidad, que desde un primer momento se opuso a la agremiación del movimiento, fue echado del aula donde se hizo la reunión. Mientras se iban, se oían los gritos: "que se vayan, que se vayan".
"Esto es de larga data; nació con el enfrentamiento por las distintas posturas sobre la sindicalización. Nosotros trajimos mandato de la asamblea de autoconvocados; cuando quisimos exponerlo, no lo aceptaron. Sólo dieron por válido el que llevó el doctor (Jorge) Mora", contó Jorge Parajón. Según dijo, la violencia fue tal que a duras penas los dejaron expresarse: "fuimos echados. Pedí que me permitan hablar dos minutos. Contamos con la representatividad de las bases, nuestro mandato es legítimo; llevamos un acta con 80 firmas, frente a las 12 que presentó Mora. Hablan de democratización, y echan a los que opinan distinto".
Ana María Toledo hizo hincapié en la representatividad de los empleados de la Maternidad. "Una colega nuestra recordó que a Mora se le revocó el mandato, precisamente porque no respondía lo que decidía la asamblea. Con esta actitud, debemos decir que lo que hacía que la comunidad simpatice con los autoconvocados es lo contrario a lo que ocurre hoy", afirmó.
Ambos adelantaron que convocarán una asamblea. "No nos echaron a nosotros, sino a los empleados de la Maternidad. Comunicaremos a las bases lo que pasó; ellos sabrán quién es quién", dijo Toledo. "No se trata de conciliar con los intereses de otro sector. Llega un punto que no se puede soportar tanta agresión", agregó Parajón.
Sin papeles
El delegado del hospicio del Carmen Raúl Barrionuevo también se marchó de la reunión. "Fui con mandato de mi hospital; cuando tomo el micrófono para exponer, una persona dice que yo no estaba funcionando como delegado. Le explico que llevaba mandato y me piden que se los dé por escrito; como no lo tenía, me retiré", contó. Entre dolido y molesto, agregó: "para combatir por el regreso de Carim (Asus) no se precisó mandato escrito, sólo había que estar. Esto es igual, porque estamos discutiendo algo trascendental, como es la cuestión salarial. Debería haberse contemplado una excepción".