Dos mujeres completaron la jornada de testigos del juicio. Mercedes del Carmen Barreto (foto) y Susana Lorena Paz. La primera de ellas vive frente a la casa de Mario Estequín y recordaba haber visto salir de allí una tarde a Margarita Pereyra, que incluso intentó venderle unas plantas. Pero la mujer no recordaba con precisión el día. Paz, en tanto, es amiga de Marisol Chávez y comadre de Estequín. "El fue a mi casa esa noche (la del 16 de enero) a ver un partido", fue el único dato que pudo aportar.
Luego se incorporaron las pruebas. La más importante es la de una pericia de ADN, realizada en Buenos Aires a pedido de la fiscala Marta Jerez de Rivadeneira, que demostró que había sangre de Pereyra en el cubrecama de Estequín.
La audiencia seguirá hoy, a partir de las 9, con los alegatos y luego se conocerá la sentencia.