El monumento inaugurado el 23 de marzo en Santa Fe y Junín, en homenaje a los desaparecidos que estuvieron cautivos en la ex Jefatura de Policía, sufrió un ataque de vandalismo: desconocidos arrancaron 25 de las 140 placas que forman parte de la obra.

Los organismos Hijas e hijos por la Identidad y la Justicia, contra el Olvido y el Silencio (Hijos), Familiares de Desaparecidos de Tucumán (Fadetuc), Madres de Plaza de Mayo, y Abogadas y Abogados del Noroeste por los Derechos Humanos y Estudios Sociales (Andhes), entre otros, radicaron la denuncia en la Comisaría Primera.

"Apenas nos avisaron fuimos hasta allí y encontramos algunas de las placas destruidas y arrojadas a lo largo de la calle Santa Fe, hasta la avenida Salta. No descartamos que sea un acto de vandalismo, pero suponemos que hay alguien detrás de esta acción", indicó Virginia Sosa, miembro de Fadetuc. Basó sus presunciones en testimonios de vecinos que contaron que entre las 3 y las 6 la zona estuvo sin energía eléctrica. "Cuando volvió la luz, se dieron con este lamentable y terrible hecho", señaló. Precisamente, los organismos de derechos humanos emitieron un comunicado al respecto. "Consideramos que el Gobierno debería tomar recaudos para que este tipo de hechos no se repitan, evitando así que personas -con o sin intencionalidad política- mancillen la memoria de nuestros compañeros detenidos desaparecidos; y/o atenten contra el Estado de Derecho", afirmaron. El hecho también mereció el repudio de los dirigentes del Peronismo Auténtico Tucumán: César Costas, Patricia Guerrero, Marta Rondoletto, René Angel Amaya y Cristina Barrionuevo.