Entre el dolor, la urgencia y el temor, la ciudad de Rosario de la Frontera está revolucionada. Cuatro adolescentes se quitaron la vida en menos de dos meses y aún no pudieron determinarse las causas. Algunos padres recurrieron a la rigurosidad y quieren hasta quitarle internet a sus hijos; algunos chicos consultados por LA GACETA reniegan por sentirse observados y otros rescatan que se haya generado un diálogo con sus padres. La vicedirectora de la escuela a la que asistían tres de los adolescentes asumió: "estamos desbordados". Y reveló que desde Salta acudirá un comité de emergencia para colaborar en las tareas de contención.