En Salta, el nombre de los agentes Ernesto Manuel Maldonado y Gabriel Esteban Luna quedó grabado a fuego en la memoria de los investigadores. Sucede que, durante los últimos meses, una banda de asaltantes tuvo a maltraer a la Policía de la localidad de Metán, al sur de esa provincia. Según el comisario general Mario Paz, subjefe de la fuerza, hay posibilidades de que los agentes tucumanos estén vinculados con esos casos. Incluso, el juez de Instrucción que entiende en estas causas, Mario Herminio Teseyra, tendría pensado solicitarle a la Justicia local la extradición de los sospechosos.
Según los datos que manejan los investigadores salteños, Maldonado y Luna formarían parte de la organización conocida como "Los 30 de Villa Muñecas", que tendría a varios policías en sus filas. Las radios que tenían en su poder los sospechosos es una de las clave para vincularlos con otros hechos ya que tenían la frecuencia policial, a pesar de que no eran oficiales.
Uno de los casos atribuidos a esta red criminal ocurrió el 2 de mayo, cuatro días antes de que Maldonado y Luna fueran arrestados en Metán.
Desde Tucumán había partido un colectivo con una delegación que iba a realizar un tour de compras en Bolivia. Sobre la ruta provincial 5, a pocos kilómetros de Lumbreras (centro-sur de Salta), un grupo de hombres disfrazados como gendarmes interceptó el ómnibus. Aseguraron que debían hacer una inspección de rutina y subieron; allí, sacaron sus armas de fuego y desvalijaron a los pasajeros: se llevaron al menos $ 120.000 en efectivo. "Los delincuentes tenían radios y se manejaban con jerga policial", aseguró el oficial Fortunato Coria, de la Brigada de Metán. Los delincuentes huyeron en una camioneta negra. Los investigadores no tienen dudas de que manejaban datos certeros sobre el traslado de los pasajeros.
Al día siguiente de este atraco, un transportista santiagueño que había salido de Monte Quemado fue interceptado con la misma modalidad. Le robaron $ 11.600 que, según la denuncia, estaban destinados a la compra de frutas y verduras en Jujuy.
A mediados de enero, en Rosario de la Frontera, Víctor Martín Wouterlood Sapag y su esposa, María José De Biasio, fueron secuestrados por delincuentes tucumanos. Los ladrones se movilizaban en un Chevrolet Corsa. Dejaron a la pareja abandonada en un campo, pues aparentemente habían recibido un dato erróneo. También se comunicaban usando radios.
Al menos otros tres ataques perpetrados este año tuvieron estas características. En cada caso, los delincuentes se movilizaban en vehículos diferentes. Tanto Maldonado como Luna siguen detenidos en Bomberos y serán trasladados a la cárcel.