La llegada de los primeros fríos al país puso en evidencia una situación que se repite todos los años: la generación de energía en Argentina resulta insuficiente durante los picos de demanda. Mientras las fábricas tucumanas sufren las restricciones de gas que impuso el Gobierno nacional en todo el territorio para resguardar el consumo residencial, Tucumán apuesta fuerte a lograr un uso racional de la energía. Es así que la mayoría de los municipios de la provincia adhirió al Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía (Pronuree), que apunta a lograr el reemplazo de las tradicionales lámparas incandescentes por focos de bajo consumo, en la vía pública y en los hogares. Además, el ingenio Santa Bárbara es las primera fábrica del país en generar energía eléctrica a través de un recurso natural renovable como el bagazo, para el autoconsumo y para proveer al sistema interconectado nacional. La planta de Azucarera Juan M. Terán invirtió U$S 10 millones en el emprendimiento, que producirá 11 megavatios en una primera etapa, cinco de los cuales se destinarán al autoabastecimiento de la planta, y seis se comercializarán en la red pública. Otro proyecto de características similares está en marcha en el ingenio La Florida, que se propone comenzar la cogeneración en 2012, con el aporte de 30 megavatios. El gerente de Transnoa, Oscar Mealla, calificó de muy importante la iniciativa de los ingenios, y consideró que no sólo las empresas deben realizar aportes para un uso más eficiente de la energía. Dijo que toda la comunidad debería involucrarse en un proceso que apunta a sustituir el consumo de energías no renovables.