BUENOS AIRES.- El inminente inicio del Mundial dejó atrás las críticas despiadadas en Argentina y la desconfianza. La Selección logró reflotar la pasión incondicional de los aficionados y eso generó una oportunidad que ninguna marca quiere dejar pasar para amasar negocios millonarios.
La veta mundialista es codiciada por todos los sectores de la economía, desde tecnología y telefonía, hasta alimentos y vestimenta, que lanzaron emotivas publicidades que apelan a la fuerte identificación de los argentinos con el seleccionado.
La FIFA estimó que este Mundial moverá negocios por 7.000 millones de dólares en todo el planeta. Argentina representa una pequeña porción de la torta, pero para el mercado local significa una revolución. Para empezar, se está produciendo un fuerte recambio tecnológico con la venta de televisores LCD, de los que se planea vender este año 900.000 unidades. También se esperan vender varios miles de teléfonos celulares con tecnología para mirar TV.
Las marcas de cerveza y gaseosas esperan hacer su "verano", mientras que las agencias de turismo se concentran en paquetes especiales para Sudáfrica.
La empresa de ropa deportiva que viste a la Selección, Adidas, cruza por su parte los dedos para que los dirigidos por Diego Maradona lleguen lo más alto posible, para acercarse a la meta de vender cuatro millones de camisetas oficiales. Y eso sin contar las decenas de miles de casacas falsas que se ofrecen por las calles.
La publicidad mundialista acapara un capítulo especial. Las estimaciones del sector señalan que las marcas gastarán unos 100 millones de pesos en publicidad, un 40% más que en Alemania 2006.
A diferencia de otros Mundiales, este año los jugadores de la Selección no se llevan los primeros planos en las publicidades, que se concentran en cambio en destacar la unidad que genera el Mundial, los festejos y la admiración internacional por el fanatismo argentino. La excepción son Juan Sebastián Verón -imagen de un banco, una marca de televisores, lácteos y más productos-, Martín Palermo -que patea desde la terraza de un altísimo edificio- y Lionel Messi -sólo para unas pocas marcas internacionales-.
La cervecería Quilmes lanzó una campaña con mensajes de una voz que llega desde el cielo. ¿Dios? Mientras pasan las imágenes de las jugadas más brillantes de Argentina, una voz grave le dice a los argentinos: "no fui yo el que metió ese mágico zapatazo en el ángulo, estas no fueron mis manos, no fui yo el que corrió 50 metros con la pelota, no fui yo el del milagro. Recen, pidan, prometan, llenen los bares, las casas, las oficinas y amen a estos colores por sobre todas las cosas. Yo creo en ustedes".
Maradona sólo protagoniza la publicidad de la compañía de medicina que lo atendió en sus momentos más críticos de salud, cuando estuvo al borde de la muerte, Swiss Medical Group. Bajo el lema "Cuidando al hombre que hay detrás de la leyenda", se muestra a Diego diciendo todo lo que pone en juego con su apuesta de dirigir a la Selección.
Argentina no es favorita, pero la redonda siempre es un buen negocio.