A mediados de 2001, Carlos Rodríguez, más conocido como Nekro, cantante de Fun People, dejó atrás seudónimo y banda para darle paso a una nueva etapa creativa. Había llegado el momento de ver surgir a Boom Boom Kid.
Con ese sobrenombre logró ocupar un espacio de privilegio en las diferentes generaciones alternopunk. Ese combo de música y expresiones naif se conjugaron para que el sábado se viviera una fiesta en Robert Nesta.
Parado al lado de una improvisada tienda en la que se vendía el merchandising de la banda, ofreciendo artículos como lo hicieron sus compañeros antes, se dio la charla con LA GACETA.
"Hit significa golpe. Eso quiere decir que esa canción que escuchaste de alguna manera te impactó y te generó algo, o tal vez no. Personalmente, todas estas canciones que escribí me movilizaron. Por eso forman parte de este nuevo disco. Con los músicos estamos encantados con este trabajo, porque por más estúpido que parezca, es un sueño hecho realidad", explicó sin pudor por esa palabra en inglés que tanto asusta a muchos músicos.
"Frisbee" es un disco que viene acompañado por un frisbee, el famoso juego que revolucionó plazas. ¿Cuál es el concepto detrás de este entretenimiento?, se le preguntó a BBK. "El frisbee está inventado, pero un frisbee porta CD no. Este juguete es algo que te lleva a encontrarte con la naturaleza, con tus amigos y te aleja un poco de la computadora. Te aleja para hacer algo que quizás es hasta prehistórico, pero que permite que se produzca el encuentro, el contacto entre las personas. Además, para los momentos que se viven, en los que nos empujan a tener cada vez menos tiempo, reunirse a escuchar música y jugar al frisbee ya es muy importante para nosotros", aseguró.
"Sabemos que esta idea puede parecer naif o tonta, pero ese es el concepto del disco. Brindar la posibilidad de que una vez que lo escuchaste, te quede un objeto que te permita jugar con tu perro, salir a la calle y compartir un contacto diferente al que te permite la computadora", agregó.
La conversación terminó con una ineludible referencia a Tucumán y a su público. "Siempre mantuvimos un vínculo caluroso con el público del norte. Y para nosotros como banda eso ya es mucho -destacó-. Con más razón ahora, cuando la humanidad ha tomado caminos muy fríos en los que cada vez nos separan más. Por eso, sin tratar de vincularlo con algo religioso, este encuentro que se da en los recitales es como un aquelarre".