El reclamo de una mejora salarial fue exteriorizado en primera instancia por representantes de los municipios del interior, en la mayoría de los cuales un incremento en sus haberes debe contar sí o sí con el aval del Poder Ejecutivo.
Inicialmente, los ediles Fernando Benecia (Aguilares), José Agüero (Concepción) y Carlos Martínez (Alderetes), transmitieron públicamente su preocupación por el bajo nivel de sus ingresos. Luego, el presidente del Concejo Deliberante de la capital, Ramón Santiago Cano, brindó su respaldo al planteo (dijo que cualquier gerente de empresa ganaba más que un concejal). Incluso, el presidente subrogante de la Legislatura, Regino Amado, calificó como adecuada la reivindicación salarial solicitada, mientras que el intendente de Tafí Viejo, Javier Pucharras, fue contundente en sus planteos: "podrá sonar irritante para el ciudadano, pero tampoco se puede ser hipócrita. Hay empleados de los concejales que ganan más que los ediles", afirmó el alperovichista.
En el caso de los municipios que firmaron el Pacto Social con el Gobierno, una modificación salarial para los ediles sólo puede ser autorizada mediante un decreto del gobernador, José Alperovich. Por este convenio, los intendentes reciben dinero para el pago de sueldos y la realización de obras, pero se ven impedidos de incrementar la planilla salarial. En Banda del Río Salí, Yerba Buena, Aguilares, Tafí Viejo, San Isidro de Lules, Concepción, Monteros, Famaillá, Alderetes, Bella Vista, Alberdi y Tafí del Valle, los sueldos de los concejales tienen un tope de $ 2.500. Aunque, por encima de ese monto, los concejales perciben lo que les corresponda en concepto de asignaciones familiares.
La discusión, finalmente, fue zanjada por el propio mandatario provincial. "Hay que darles. Si no, sería mentira. No hay que ser hipócrita", anticipó Alperovich ante la prensa el jueves 29 de abril.