Tenerife despidió a Jesús de Miguel en el lugar donde más lo disfrutó. Cientos de hinchas se acercaron el sábado al estadio Heliodoro Rodríguez López para homenajear al delantero de 30 años, que murió el martes tras un choque en pleno partido con el arquero de Andorra, Jesús Owono.
El acto, con entrada libre y bajo el lema "Siempre en nuestro recuerdo", comenzó a las 18 (15 de la Argentina) y se extendió por más de dos horas. Arrancó con un minuto de silencio y una larga ovación, y siguió con un video con mensajes de apoyo que llegaron desde distintas partes del mundo. Sobre el césped quedó una camiseta con su apellido y el número 9, rodeada por sus compañeros.
El capitán, Enric Gallego, fue uno de los más conmovidos y le habló directamente a su compañero, a quien todos llamaban "Demi". "Demi, siempre serás uno de los nuestros. Es muy difícil estar hoy aquí", dijo.
Las palabras de la dirigencia y la ceremonia religiosa
También hablaron el presidente del club, Felipe Miñambres, y el accionista mayoritario, Rayco García, que se refirió al dolor de la familia. "Jamás imaginé todo lo que llevamos pasando desde este lunes", reconoció.
La despedida cerró con una celebración religiosa encabezada por el obispo de la diócesis de San Cristóbal de La Laguna, Eloy Alberto Santiago, acompañada por un cuarteto de cuerdas. Entre los presentes estuvieron Emilio Butragueño, en representación de Real Madrid, y Andoni Goikoetxea, por Athletic Club, además de dirigentes del fútbol canario y español.
El homenaje llegó dos días después del entierro en Navahermosa (Toledo), el pueblo de origen de sus padres. Durante toda la semana, las puertas 8 y 9 de la tribuna Herradura funcionaron como un altar improvisado, con camisetas, bufandas, velas, cartas y coronas que dejaron los hinchas. Además, el fútbol español le rindió tributo con minutos de silencio en los estadios durante el fin de semana.