El fenómeno de El Niño comienza a mostrar su influencia en el comportamiento del clima en Argentina. Para las próximas dos semanas, las perspectivas agroclimáticas anticipan cambios bruscos de temperatura, períodos con lluvias escasas, el regreso del calor intenso y tormentas que podrían dejar más de 100 milímetros de agua en algunas regiones del norte del país.

El Niño en Argentina: ¿qué provincias tendrán más lluvias durante noviembre?

El pronóstico fue elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), a partir del informe del especialista en agroclimatología Eduardo Sierra. El relevamiento citado en La Nación advierte que entre el 5 y el 11 de noviembre predominarán las precipitaciones escasas en buena parte del área agrícola, mientras que entre el 12 y el 18 se espera un marcado aumento de las temperaturas y el avance de un frente de tormenta.

El Niño en Argentina: dónde habrá lluvias escasas durante la primera semana de noviembre

De acuerdo con las proyecciones de la BCBA, entre el 5 y el 11 de noviembre las precipitaciones se concentrarán principalmente en el norte del área agrícola.

El este del NOA, la región del Chaco y el norte de la Mesopotamia podrían recibir acumulados de entre 10 y 25 milímetros, aunque algunos sectores superarían esos registros. En contraste, el resto de las zonas productivas tendría lluvias escasas o directamente nulas, con valores inferiores a los 10 milímetros.

El informe también advierte sobre un período de bajas temperaturas que podría generar heladas en distintas regiones. En el este de la provincia de Buenos Aires se esperan mínimas de entre 0° y 5°, con riesgo de heladas localizadas.

La situación podría ser más intensa en las zonas serranas del NOA y Cuyo, donde los registros descenderían por debajo de los 0 grados y podrían producirse heladas generales.

Sin embargo, el frío será transitorio. Con el ingreso de vientos del nordeste, las temperaturas comenzarán a recuperarse y volverán a superar los 30° en distintos sectores del área agrícola.

En el este del NOA, algunas zonas de Cuyo, el norte y oeste de la región pampeana y buena parte de la Mesopotamia se esperan máximas superiores a los 30°. En determinados sectores del norte, el centro de Cuyo y el oeste de La Pampa, los valores podrían ubicarse entre los 35° y 40°.

Temperaturas superiores a 40 grados: qué pasará entre el 12 y el 18 de noviembre

La segunda semana del período analizado llegará con un escenario mucho más caluroso. Según el pronóstico agroclimático, entre el 12 y el 18 de noviembre las temperaturas estarán por encima de los valores habituales para esta época del año en gran parte del área agrícola.

El este del NOA, Paraguay, el centro de Cuyo, buena parte de la Mesopotamia y el norte de Córdoba podrían registrar máximas superiores a los 35°. En algunos sectores del norte argentino, los termómetros incluso superarían los 40°.

En cambio, el comportamiento será diferente en la provincia de Buenos Aires. Allí se esperan temperaturas máximas de entre 25° y 30° , mientras que en el sudeste de la región pampeana los registros permanecerían por debajo de los 25° debido a la influencia de los vientos marítimos.

El pronóstico anticipa tormentas y lluvias de hasta 100 milímetros

Después del período de calor intenso, se espera el avance de un frente de tormenta que provocará precipitaciones de distinta intensidad sobre el sur y el centro del área agrícola.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipó que las lluvias tendrán una distribución irregular. La mayor parte del NOA, la región del Chaco, el este de Cuyo, la Mesopotamia y amplios sectores de la región pampeana podrían recibir acumulados de entre 10 y 50 milímetros.

No obstante, habrá zonas puntuales con registros superiores y otras donde las precipitaciones serán más débiles. En el norte argentino se proyectan los eventos más intensos, con sectores que podrían superar los 100 milímetros.

De esta manera, noviembre estará marcado por importantes contrastes meteorológicos: primero, lluvias limitadas y temperaturas bajas; después, un fuerte repunte térmico y el regreso de las tormentas, en un contexto climático atravesado por el fenómeno de El Niño.