Lifestyle, por Fernanda Bringas (muy_fer_) Producción general y Sol García Hamilton (solchugh) - Producción periodística.

Aunque las pasarelas suelen ser el punto de partida, muchas de las propuestas que presentan los diseñadores terminan incorporándose al vestuario cotidiano. Las colecciones de primavera-verano 2027 ofrecen una primera mirada a los estilos que podrían ganar protagonismo durante los próximos meses, desde nuevas interpretaciones de prendas clásicas hasta el regreso de tendencias de otras décadas.

Trajes más livianos y relajados

El traje masculino se desprende de parte de su estructura tradicional. Los sacos de hombros marcados y las siluetas rígidas dan paso a las líneas suaves, pantalones de caída natural y confecciones que permiten mayor libertad de movimiento.

Giorgio Armani, una de las firmas que históricamente impulsó la sastrería desestructurada, volvió a trabajar con conjuntos de cortes relajados. Paul Smith también presentó una interpretación menos formal del traje, mientras que Jonathan Anderson, al frente de Dior, combinó la confección clásica con prendas que se alejan de las proporciones habituales.

Esta manera de entender la sastrería permite utilizar sus piezas por separado y llevarlas a situaciones más informales. Un pantalón de vestir puede acompañarse con una remera de algodón, mientras que un saco liviano funciona sobre una camisa abierta. Además, las versiones confeccionadas en lino o algodón, con estructuras menos rígidas y forros reducidos, ofrecen alternativas para los días de calor.

Bermudas cortísimas o por debajo de las rodillas

Las bermudas aparecen en dos versiones que difícilmente podrían ser más diferentes. Por un lado, regresan los modelos cortos, que terminan a mitad del muslo o incluso más arriba. Del otro, se imponen diseños amplios que sobrepasan las rodillas y llegan, en algunos casos, hasta las pantorrillas.

Prada, Dolce & Gabbana y Louis Vuitton recuperaron referencias de la ropa deportiva, con pantalones cortos que también se combinaron con camisas y prendas de sastrería. El resultado demuestra que ya no quedan reservados exclusivamente para la playa o al deporte.

En cambio, Lemaire, Sacai y Jacquemus apostaron por largos más pronunciados y siluetas holgadas. Dentro de esta línea también se encuentran los jorts, bermudas de jean que recuerdan a la vestimenta de los skaters de principios de los años 2000.

La elección del largo modifica las proporciones de todo el conjunto. Los modelos más breves pueden acompañarse con camisas amplias o remeras básicas, mientras que las versiones largas funcionan con prendas superiores de cortes más definidos.

Los pantalones ajustados están de vuelta

Durante los últimos años, los pantalones anchos dominaron buena parte de la moda masculina. Sin embargo, las últimas colecciones comenzaron a recuperar las siluetas estrechas, que habían quedado desplazadas por el auge del oversize.

Prada fue una de las firmas que volvió a mostrar pantalones entallados, confeccionados en materiales como cuero, denim y lana. Celine también incorporó modelos de corte cigarrillo, mientras que Saint Laurent presentó algunas versiones más ceñidas de los pantalones de vestir.

El regreso recuerda a los diseños que tuvieron su mayor popularidad durante la década de 2010, aunque no todas las propuestas son tan ajustadas como las de esa época. Los cortes rectos y ligeramente entallados aparecen como opciones intermedias, por lo que los pantalones amplios todavía conservan su lugar. Al fin y al cabo, más allá de lo que dicten las pasarelas, cada persona debería elegir lo que más le guste y con lo que se sienta cómodo.

Acne Studios

Amarillo manteca y rayas finas: el color y el estampado de la temporada

El amarillo manteca se perfila como uno de los colores protagonistas del verano. Se trata de una tonalidad pálida, cercana al crema, que apareció en las colecciones de firmas como Zegna, Giorgio Armani, Dries Van Noten, Amiri y Givenchy. Camisas, pantalones y tejidos de punto adoptaron este matiz, generalmente acompañado de blanco, beige o gris claro.

También se vieron celestes empolvados, rosas tenues y verdes suaves. Como suele ocurrir con la llegada del calor, la paleta se aclara y aparecen alternativas que permiten incorporar color sin recurrir a tonos demasiado intensos.

Foto Filippo Fior / Zegna

En cuanto a los estampados, las rayas finas ocuparon un lugar destacado en las propuestas de Zegna, Amiri, Soshiotsuki, Kolor y Willy Chavarria. Aunque las diplomáticas suelen asociarse con los trajes de oficina, esta temporada se trasladaron a camisas, pantalones y conjuntos más informales.

Por otro lado, las versiones de inspiración pijamera, confeccionadas con telas livianas y cortes sueltos, evocan cierta estética del verano europeo. Recuerdan a esas camisas a rayas que uno podría imaginar en una terraza durante unas vacaciones en la costa italiana.

Un verano con espíritu de los 2000

La ropa asociada con el mar también encontró espacio fuera de la playa. Distintas firmas recuperaron elementos de la indumentaria de surf y las vacaciones para incorporarlos a conjuntos urbanos.

Louis Vuitton llevó esta inspiración hasta la escenografía. Para presentar su colección, Pharrell Williams instaló una enorme ola artificial en París y mostró prendas que combinaban referencias deportivas con piezas de sastrería. Las tablas de surf, los estampados marinos y los materiales técnicos formaron parte de una propuesta que fue mucho más allá del vestuario de playa.

Auralee también exploró esta estética, combinando shorts de baño estampados con bermudas de lino. Ami, en tanto, incorporó pantalones de inspiración playera junto a otras prendas de uso cotidiano.

Louis Vuitton

Camisas abiertas, shorts deportivos, gorras y tejidos naturales forman parte de esta corriente. La diferencia está en la combinación: prendas que normalmente se utilizarían durante las vacaciones aparecen acompañadas de pantalones de vestir o camperas livianas, sin necesidad de construir un conjunto completamente deportivo.

Transparencias y telas ultralivianas

Las telas delgadas y las transparencias ganaron espacio en las colecciones para los meses de calor.  En Dries Van Noten, Julian Klausner trabajó con camisas de crepé translúcido y pantalones de seda. Dior también incorporó materiales poco habituales en la sastrería masculina, como la organza, mientras que Saint Laurent presentó camisas casi transparentes.

Las gasas, sedas y algodones finos permiten jugar con distintas capas sin agregar demasiado volumen. Algunas propuestas dejan la piel parcialmente a la vista y otras utilizan prendas superpuestas para aprovechar las diferencias entre texturas.

Más allá de las transparencias, la elección de los materiales también responde a una cuestión práctica. Durante los meses de calor, no solo importa el grosor de una prenda, sino también su composición y capacidad para permitir la circulación del aire. El lino y determinados algodones livianos son algunas de las alternativas que ayudan a mantener la comodidad.

Los detalles también marcan tendencia

Los accesorios dejaron de ocupar un lugar secundario en varias de las colecciones presentadas para 2027. En lugar de limitarse a relojes, cinturones o anteojos, los diseñadores incorporaron adornos que se convierten en uno de los elementos más visibles del conjunto.

Alessandro Viero / Dior Men

Jonathan Anderson presentó para Dior broches florales grandes sobre prendas de sastrería. Dolce & Gabbana también incluyó versiones más pequeñas, con detalles de joyería. Esta tendencia la vimos clarísima en el casamiento de Lali Espósito cuando su esposo Pedro Rosemblat eligió un traje cruzado beige, de pantalones amplios, al que sumó un pequeño broche floral en la solapa. El detalle acompañó un conjunto de líneas clásicas y mostró cómo este tipo de accesorios puede incorporarse incluso a la vestimenta de una boda.

Por su parte, Saint Laurent recuperó los pañuelos de seda anudados alrededor del cuello, una referencia a la elegancia masculina de décadas anteriores. Celine, por en cambio, experimentó con accesorios a la altura de la cintura, entre ellos fajas de colores y pañuelos que acompañaban pantalones y camperas.

Son detalles que pueden incorporarse sin modificar demasiado la manera habitual de vestir. Un broche sobre la solapa de un saco, un pañuelo con una camisa lisa o un accesorio de color contrastante alcanzan para darle otra apariencia a prendas que ya forman parte del guardarropa.