Antes de cada definición, Joaquín López Islas tiene una costumbre que repite desde hace más de una década. Repasa mentalmente las finales que disputó, recuerda cómo se preparó, analiza sus actuaciones y busca aprender de los errores. Es un ritual que comenzó en 2012, cuando jugó su primera fase final con Lawn Tennis, y que todavía mantiene. A sus 15 años de trayectoria en Primera, el medio scrum se prepara para otra semifinal del Regional del NOA con una sensación particular: sabe que cada oportunidad puede ser la última.
“Trato de repasar todas las finales que me tocó jugar con el club, más allá de haber perdido o ganado. Qué hice, cómo llegué, cómo me preparé, para repetir las cosas buenas y mejorar las malas”, explicó.
Su vínculo con Lawn Tennis comenzó mucho antes de su debut. Sus abuelos practicaron rugby, tenis y hockey en la institución. Su padre también fue medio scrum de Primera, mientras que su madre continúa jugando al tenis. Con semejante herencia familiar, Joaquín empezó rugby a los seis años y nunca se alejó del club.
La continuidad, sin embargo, exigió sacrificios. Desde los 18 años debió combinar entrenamientos con trabajo y estudios universitarios, hasta conseguir recibirse sin abandonar la competencia.
“Lo más complejo es ser constante y disciplinado durante mucho tiempo. Muchas veces te esforzás y los resultados no llegan. Pero mientras uno pueda y lo disfrute, vale la pena”, reflexionó.
También atravesó momentos difíciles. Dos operaciones, la última hace menos de un año, pusieron a prueba su continuidad. Regresar a las canchas demandó esfuerzo, aunque encontró motivos suficientes para seguir.
En el camino acumuló experiencias con los seleccionados juveniles y mayores de Tucumán, conquistó títulos y compartió vestuario con distintas generaciones. Sin embargo, existe una conquista que sobresale: la histórica triple corona de Lawn Tennis en 2024, cuando ganó el Regional del NOA, el Torneo del Interior A y el Nacional de Clubes.
“Hasta el día de hoy vemos fotos, videos y charlamos de esas situaciones. Conseguir tres títulos, con un Nacional de Clubes en el medio, fue increíble. Es el hito de mi carrera”, aseguró.
Ahora, con Lawn Tennis nuevamente entre los candidatos, López Islas asume otra responsabilidad: transmitir su experiencia a los más jóvenes.
“Los jugadores con experiencia tienen que ser la bandera en lo emocional, en lo técnico y en el liderazgo. Esa mochila me la pongo y me gusta”, sostuvo.
Aunque reconoce cierta ansiedad por la semifinal, también disfruta de una tranquilidad que le dieron los años. Ya no siente que tenga cuentas pendientes con el rugby.
“Jugué 15 años en Primera, gané finales, perdí finales y compartí con diferentes generaciones. Siento que no me quedó nada por vivir. Si tiene que ser lo último, me voy muy contento y tranquilo”, expresó.
Pero todavía queda otra oportunidad. Y antes de salir a la cancha, Joaquín volverá a recorrer mentalmente todas aquellas finales que lo trajeron hasta acá.