En la antesala del Gran Premio de Brasil, Liam Lawson protagonizó una de las conferencias de prensa más sinceras y tensas de la temporada al abordar su continuidad en la Fórmula 1. Pese a protagonizar un campeonato sobresaliente en la estructura de Racing Bulls, el piloto neozelandés de 24 años admitió abiertamente que transita días de extrema incertidumbre y desesperación ante la falta de confirmación de su asiento para 2027: “No sé qué más quieren que haga. Cada fin de semana he intentado dar lo mejor de mí. Creo que hemos tenido un año muy bueno, estamos en una buena posición y nos estamos alejando de Alpine en cada carrera”.

Los números respaldan con creces el reclamo del oceánico en la pista. Lawson se ubica en la novena posición del Campeonato de Pilotos con 83 unidades, erigiéndose como el corredor más productivo del pelotón medio por detrás de las cuatro escuderías hegemónicas (Mercedes, Ferrari, Red Bull y McLaren). Su cosecha duplica ampliamente la de su compañero de equipo, Arvid Lindblad (11° con 38 puntos), y aventaja con margen a la referencia de Alpine, Pierre Gasly (10° con 42). Con 17 llegadas en zona puntuable a lo largo del año —incluidas las carreras Sprint— y 26 unidades sumadas en sus últimas cuatro presentaciones (entre ellas un quinto puesto en la Sprint de Singapur y un séptimo en México), incluso respondió con solvencia cuando debió subir de urgencia a Red Bull Racing para cubrir al lesionado Isack Hadjar, cosechando un sexto puesto en España y un séptimo en Países Bajos.

Sin embargo, la implacable dinámica interna del programa de jóvenes pilotos de Red Bull vuelve a ponerlo en jaque. Los crecientes rumores dentro del paddock apuntan a que la escudería de Faenza evalúa promover al búlgaro Nikola Tsolov, novato de 19 años que disputa el título de la Fórmula 2 frente al brasileño Rafa Cámara. La dirigencia analiza conformar una alineación íntegramente juvenil emparejando a Tsolov con Lindblad, dejando a Lawson en una encrucijada deportiva a escasas fechas del cierre del calendario.

Consultado sobre si cuenta con una alternativa en otra escudería, el neozelandés fue contundente respecto al callejón sin salida que enfrenta: “Es complicado, es el final de la temporada. Cuando algo así se alarga hasta el último momento, te quedas sin opciones reales”. Con la grilla de 2027 prácticamente resuelta —donde únicamente restan definir la renovación de Ollie Bearman en Haas y la continuidad de Valtteri Bottas en Cadillac—, Lawson teme revivir la crudeza del método Red Bull, que tras subirlo fugazmente a fines de 2024 por Daniel Ricciardo y darle solo dos carreras a inicios de 2025 como reemplazante de Sergio Pérez, podría dejarlo al margen de la máxima categoría en el mejor momento de su rendimiento deportivo.