El presidente de Paraguay, Santiago Peña, formalizó este viernes un pedido de prórroga de 72 horas para poder armar su defensa en el juicio político que enfrenta por el escándalo financiero del Ueno Bank.
A través de una nota enviada al titular del Congreso, Basilio Núñez, el mandatario denunció que el plazo que le otorgaron es materialmente imposible de cumplir y que atenta contra sus garantías constitucionales.
Según detalló el propio Peña en sus redes sociales, la notificación oficial le fue entregada el jueves a las 22:15, junto con un documento acusatorio de 15 páginas y unos 300 anexos. "Pretenden que responda en menos de 12 horas. Eso no es debido proceso", sentenció el jefe de Estado en su publicación, donde confirmó la presentación de la solicitud formal.
El Gobierno argentino desmintió que Santiago Peña haya ingresado al país tras su renunciaEn el escrito dirigido a las autoridades legislativas, el presidente argumentó que, al tratarse de una instancia que podría terminar en una sanción, el Congreso tiene la obligación de garantizar las condiciones mínimas para que el acusado ejerza su derecho a la defensa. Además, anticipó que no piensa guardar silencio y que expondrá sus argumentos ante la ciudadanía, sin importar las consecuencias políticas. "Voy a exponer mi verdad ante toda la ciudadanía, aunque resulte incómoda para muchos actores políticos. Nunca voy a rehuir mi compromiso con la gente, y menos en los momentos difíciles", advirtió.
El avance del juicio político
La solicitud de Peña se produjo a pocas horas de que la Cámara de Diputados diera luz verde a la acusación para someterlo a juicio político, con una contundente votación de 78 votos a favor.
El proceso busca determinar su responsabilidad en el manejo de los fondos estatales que estaban depositados en el Ueno Bank y en sus vínculos con la entidad financiera.
A pesar de que el mandatario había presentado su renuncia al cargo, el Congreso no pudo tratar su dimisión por la falta de quórum en la sesión conjunta.
Como resultado, Peña sigue formalmente al frente del Poder Ejecutivo mientras el Legislativo avanza con el proceso de destitución, dejando al país sumido en un profundo clima de inestabilidad política.