El mal humor de la sociedad se expresa en los sondeos de Opinión Pública; el de los mercados, en tanto, a través del Riesgo País, medido por la banca internacional JP Morgan. Desde que Inácio Lula da Silva obtuvo la reelección frente a Flavio Bolsonaro, aliado del presidente argentino Javier Milei, ese indicador no dejó de subir. Pero, además, para que el Riesgo País se ubique en los 925 puntos básicos, también incidieron otras cuestiones, como la derrota de Donald Trump en EEUU, otro aliado estratégico de Milei, la incertidumbre política y anticipada de las elecciones presidenciales de 2027 y la desaceleración de la actividad económica. Los analistas que participan del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), elaborado por el Banco Central, recortaron sus pronósticos de evolución del Producto Bruto Interno (PBI) para el tercer trimestre y para todo 2026. El consenso del mercado indica que el PBI cayó un 2,3% en el tercer trimestre (un deterioro de 1,4 puntos con respecto a la estimación realizada el mes pasado), lo que confirmaría una recesión técnica. De todo modos, prevén un rebote del 2% para los últimos tres meses del año y un alza del 0,9% entre enero y marzo de 2027. Por otra parte, las consultoras creen que 2026 terminará con un crecimiento económico de apenas el 0,7%, lo que significó un recorte de 0,8 puntos con respecto al relevamiento previo.

En medio del malestar por los ingresos y el consumo, el viceministro de Economía de la Nación, José Luis Daza, reconoció que la actividad económica muestra un desempeño inferior al anticipado. Sin embargo, remarcó que los resultados de las reformas requieren tiempo y defendió la estrategia oficial como una apuesta de largo plazo para ordenar la macroeconomía. El número dos del equipo de Luis Caputo relativizó la posible recesión técnica, argumentando que se trata de una cuestión contable y pidió no quedarse con una foto, sino mirar toda la película económica. “Miremos el big picture. Es decir, preguntémonos hacia dónde vamos, si es sostenible, si estamos haciendo las cosas correctas”, dijo durante el Foro Abeceb. Daza pidió que la sociedad tenga “paciencia” para ver los resultados del modelo económico y enfatizó que “lo que se viene en el país es tan grande que nadie se lo imagina”.

El riesgo país se disparó a 927 puntos: qué hay detrás de la fuerte suba

Los analistas que participan del REM estimaron, además, que la inflación fue de 1,8% para octubre y proyectaron una baja a 1,7% para noviembre. Así, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) finalizará en 2026 en 30,4%, según esos cálculos. A fines de 2025, tanto Milei como el equipo económico se entusiasmaban con la posibilidad de que la inflación mensual comenzará con 0. Sin embargo, distintos shocks como el aumento del precio de la carne y el incremento global del petróleo por la guerra en Medio Oriente complicaron los planes oficiales. El dólar, a su vez, puede cerrar el año en torno de los $ 1.590 por unidad, de acuerdo con el relevamiento.

Compromisos

En el mercado, el pesimismo se evidencia en el valor de las acciones. Los títulos argentinos que cotizan en Nueva York cayeron, en promedio, un 2,9%. El deterioro de la deuda argentina comenzó a mediados de julio, mucho antes de los resultados electorales en a, y hasta el martes el riesgo país ya había acumulado una ampliación de unos 440 puntos básicos.

En términos comparativos, en medio de la crisis, el Riesgo País de Paraguay saltó ayer un 16% y luego cerró en 6,6%, a 146 puntos básicos. Sin la crisis institucional y financiera del vecino país, el índice argentino trepó 8,6% y se ubicó en los 925 puntos básicos.

El dólar se disparó 10% en Paraguay y el riesgo país subió a 138 puntos tras la crisis política y bancaria

Mientras tanto, el Banco Central sigue consolidando su poder de fuego para evitar colapsos cambiarios durante el año electoral y cumplir con las metas pactadas con el FMI. Con las compras de ayer, la entidad ya acumula más de U$S 16.000 millones en lo que va del año. Sin embargo, las reservas internacionales brutas perforaron los U$S 50.000 millones (cerró en U$S 49.642 millones) por un pago de U$S 880 millones al Fondo Monetario Internacional.