La renuncia de Santiago Peña a la Presidencia de Paraguay abrió un nuevo escenario político e institucional, con Pedro Alliana como principal figura de la línea de sucesión. La Cámara de Diputados rechazó este jueves el pedido de juicio político contra el vicepresidente y le dejó el camino despejado para asumir el gobierno paraguayo. Así, la definición sobre el eventual reemplazante quedó en manos del Congreso Nacional.
La votación terminó con 30 votos a favor y 48 en contra del pedido de juicio político contra Alliana. La oposición le había atribuido “complicidad” en el caso Ueno Bank junto con el ahora renunciante presidente, consignó el diario local "ABC".
Quién es Santiago Peña, el economista que llegó a la Presidencia de Paraguay y renunció en medio del escándalo de Ueno BankEn una maniobra de la mayoría colorada, los legisladores solicitaron un cuarto intermedio antes de votar el primer punto del orden del día, que era el juicio político contra Peña. De esta manera, el pedido contra Alliana quedó definitivamente archivado.
Qué ocurre con la Vicepresidencia
La Constitución Nacional establece un mecanismo de sucesión automática para garantizar la continuidad del Poder Ejecutivo. En caso de renuncia, destitución, muerte o incapacidad declarada del presidente, el vicepresidente ocupa su lugar y completa el periodo constitucional, consignó a la vez el medio "Última Hora".
Por lo tanto, si Alliana asume la Presidencia tras la renuncia de Peña, no necesita una nueva elección ni una designación del Congreso para ocupar el cargo. Su llegada al Ejecutivo, a su vez, genera una vacancia definitiva en la Vicepresidencia.
Es en ese segundo escenario donde entra en funcionamiento el procedimiento previsto en el artículo 234 de la Carta Magna, que contempla dos alternativas para cubrir el cargo vacante.
Si la vacancia definitiva ocurre durante los tres primeros años del periodo constitucional, debe convocarse a elecciones para que la ciudadanía elija a un nuevo vicepresidente.
En cambio, si se produce durante los dos últimos años, el Congreso Nacional tiene la atribución de designar directamente a quien completará el mandato, mediante mayoría absoluta de sus integrantes.
El actual periodo presidencial comenzó el 15 de agosto de 2023 y está previsto que concluya el 15 de agosto de 2028. Una eventual asunción de Alliana en noviembre de 2026 se produciría dentro de los últimos dos años de mandato.
Por ese motivo, no correspondería convocar a elecciones populares para elegir al reemplazante en la Vicepresidencia. La decisión quedaría en manos del Congreso Nacional, reunido en sesión conjunta de ambas cámaras.
La designación requiere mayoría absoluta de los integrantes del Congreso. Sobre una composición de 45 senadores y 80 diputados, ese respaldo equivale a 63 votos. Los parlamentarios deberán acordar un nombre y reunir los votos necesarios para completar el mandato hasta agosto de 2028.
Por estas horas, en el país vecino suena el nombre de Antonio Barrios como posible sucesor en la Vicepresidencia. Actualmente, es senador nacional y médico de cabecera del expresidente Horacio Cartes.
Los antecedentes en Paraguay
El país cuenta con dos antecedentes relevantes de aplicación de este mecanismo constitucional.
El 22 de junio de 2012, Fernando Lugo fue destituido mediante juicio político y Federico Franco, hasta entonces vicepresidente, asumió la Presidencia. La Vicepresidencia quedó vacante y, como el país atravesaba los últimos dos años del periodo constitucional 2008-2013, correspondió al Congreso designar a un reemplazante.
El 28 de junio de ese año, el exsenador liberal Óscar Denis Sánchez fue elegido con 84 votos: 26 en el Senado y 58 en Diputados.
Otro antecedente ocurrió en 2018, cuando el entonces vicepresidente Juan Afara renunció el 11 de abril para postularse al Senado. La vacancia se produjo durante los últimos meses del periodo presidencial de Horacio Cartes.
El 9 de mayo, el Congreso designó a la exministra de la Corte Suprema de Justicia Alicia Pucheta como vicepresidenta, con 81 votos: 27 senadores y 54 diputados. Fue la primera mujer en ocupar la Vicepresidencia de Paraguay y permaneció en el cargo hasta el 15 de agosto de 2018.