Por Pablo Melián - APF

Más títulos, más goles, más récords... Gracias a su ambición desmedida, Cristiano Ronaldo protagoniza una antológica y casi interminable carrera de más de dos décadas, cuyo capítulo con la selección portuguesa se cerró este jueves al cabo de 23 años.

"CR7" se va sin conseguir el objetivo supremo, llevar a Portugal a su primer título mundial.

Desde sus primeros pasos en la Copa del Mundo, casi adolescente en 2006 cuando Portugal alcanzó las semifinales, la superestrella de 41 años encadenó desilusiones, con cuatro eliminaciones en octavos de final (2010, 2018, 2022 y 2026) y una en la fase de grupos (2014).

El ganador de cinco Balones de Oro levantó la Eurocopa 2016 y posteriormente la Liga de las Naciones en 2019 y 2025. Los tres primeros trofeos de la historia de la selección lusa.

A una edad en la que los futbolistas iniciaron hace años su segunda vida, el hijo pródigo de Madeira ha seguido cuidando su cuerpo e incrementando sus récords, manteniéndose como indispensable en la 'Seleçao' hasta su retirada, propiciada por un choque con el seleccionador Jorge Jesus a finales de septiembre.

Cinco Champions y Balones de Oro 

Para convertirse en "CR7", el apodo del que hizo una marca, se necesitaba una gran ambición, casi "anormal", en palabras de Zinedine Zidane, su exentrenador en el Real Madrid.

Ser el mejor ha sido siempre su objetivo, aun a riesgo de atraer críticas de ser demasiado individualista en un deporte colectivo.

Campeón en cinco ocasiones de la Champions (una vez con el United, cuatro con el Real), Ronaldo fue durante mucho tiempo el rey del fútbol junto a su eterno rival, Lionel Messi, ganador de ocho Balones de Oro, casualmente retirado de la selección hace algunas semanas.

Rozando los 1.000 goles

Pero los años pasan y Ronaldo no tiene el físico que aterrorizaba defensas por todo el planeta: lejos del regateador imparable de sus inicios, el portugués mutó en un delantero centro con gran definición y es el máximo goleador en la historia de la Liga de Campeones con 140 tantos, por 129 de Messi, el segundo.

Con 985 goles en su carrera, se acerca a las 1.000 dianas que conseguirá en breve con Al Nasr, el equipo saudita en el que milita desde 2022.

Hace tiempo que superó la cifra total que se atribuye al 'Rey' Pelé (767) y el anterior récord mundial, las 805 del checo Josef Bican.

Con Portugal, dos récords en fútbol masculino: 234 internacionalidades y 146 goles desde 2003.

"Rico, guapo, gran jugador" 

Ronaldo ha sido un ejemplo del éxito desde muy abajo, símbolo de un camino vital complicado, marcado por una adolescencia difícil con un padre fallecido en 2005.

A los 12 años, el joven dejó la pequeña isla de Madeira, en el océano Atlántico, para instalarse en una residencia en Lisboa.

Un desarraigo muy difícil de llevar para un niño, de quien se burlaban sus compañeros del Sporting de Lisboa por su fuerte acento insular.

Admirado por todos pero criticado por muchos, Ronaldo construyó su carrera con un culto total a su cuerpo, esfuerzo y disciplina, forjando una coraza y un ego muy fuertes.

"Por ser rico, por ser guapo, por ser un gran jugador, las personas tienen envidia de mí", declaró el portugués en 2011.

Este dios del estadio con el pelo engominado es un empresario que diversifica su imperio mostrando en las redes sociales (es la persona más seguida del mundo) su gusto por el lujo.

Pero su vida familiar con la modelo Georgina Rodríguez y sus cinco hijos, también muy publicitada, le ha servido para ablandar a aquellos que miraban con desprecio su tren de vida.

Portugal no volverá a celebrar los goles al grito de '¡Siuuu!', un privilegio que ahora quedará reservado para los hinchas del Al Nasr.