“Siento que, como tucumano, los defraudé”. La frase de Jorge Juárez resume el momento que atraviesa el mediocampista de 30 años, una de las 10 bajas que confirmó San Martín de cara a 2027. Desde Mar del Plata, donde pasa unos días con su familia mientras el plantel está licenciado hasta el martes 10, el oriundo de Leales hizo un balance sin rodeos de su temporada en La Ciudadela. Lejos de buscar excusas, eligió el camino de la autocrítica.

Su salida forma parte de la renovación que impulsa Alejandro Orfila tras la peor campaña del club en una década, que dejó al equipo sin Reducido por primera vez desde su descenso de Primera, en 2019, y sin Copa Argentina 2027. El DT, ratificado hasta fines del año próximo, dio a conocer la lista de bajas el 30 de octubre y aclaró que todas respondían a criterios futbolísticos. “Son todas decisiones deportivas. No hay ninguna por una situación personal, por actos de indisciplina ni por falta de compromiso”, había explicado. Mientras tanto, el cuerpo técnico y la dirigencia aprovechan la licencia para avanzar con el armado del plantel y la planificación de la pretemporada.

El aviso

Juárez se enteró por boca del propio entrenador. “Me enteré por el técnico, que me dijo que no iba a ser tenido en cuenta. Me lo comunicó él. Uno ya es grande y sabe los momentos que pasa futbolísticamente. Sinceramente, no fue un buen año el mío. Soy muy autocrítico y sé el año deportivo que tuve. Me imaginaba que no me iba a tener en cuenta”, reconoció en diálogo con LA GACETA. “Respeto las decisiones que toman tanto el técnico como los directivos. Si no soy tenido en cuenta, tengo que buscar lo mejor para mí y para mi familia”, agregó.

Del gol al castigo

“Tucu” Juárez llegó a comienzos de año desde San Miguel y en los primeros meses fue una pieza importante para Andrés Yllana, que lo usó como volante por derecha y hasta como un “8”. Incluso, le dio a San Martín un punto agónico en San Juan, con un gol a los 98 minutos contra el “Verdinegro”, y cuando faltó, el equipo extrañó su despliegue. 

Con Orfila alternó entre el lateral derecho, como reemplazo de Víctor Salazar, y el banco de suplentes. En total, jugó 21 partidos, 11 como titular. Su versatilidad fue una de sus virtudes, aunque nunca logró afirmarse en un puesto. “Siempre dije que, toque donde me toque, daría todo. Me adapté lo más que pude”, aseguró.

Las tarjetas, sin embargo, marcaron su temporada. Fue expulsado contra Deportivo Madryn, en La Ciudadela, tras reaccionar a un empujón contra los carteles de publicidad; el club presentó un descargo, pero el Tribunal de Disciplina mantuvo las tres fechas. Después vio la roja frente a Quilmes, tras ingresar en el complemento, sobre el final de la derrota que dejó al equipo al borde de la eliminación, y recibió otras tres fechas. Además, llegó a la décima amarilla en Rafaela. En total, sumó ocho fechas de suspensión y todavía le quedan dos por cumplir. “No voy a excusarme con los árbitros. Yo cometí errores y me fijo en mí y en mejorarlos. Después, cada uno lo verá de manera diferente”, afirmó.

Las disculpas

El balance que hace de su paso por el club es duro. “Un balance muy negativo. Como te dije, soy muy autocrítico. Cometí muchos errores que en un club como San Martín no me pueden pasar. Me voy triste por toda esa gente que creía en mí. Siento que los defraudé, pero así es el fútbol: a veces tenés temporadas malas y buenas”, admitió.

Para el ex Gimnasia de Jujuy y San Miguel, vestir la camiseta del “Santo” tuvo un peso especial. “Fue un gran paso en mi carrera, por lo que significa el club. No pude dar lo mejor de mí y lo sé. Nadie más que yo sabe la frustración que tengo por no haber dado lo que todos esperaban que diera”, confesó.

Por eso, su mensaje final fue para los hinchas. “Quiero pedirles disculpas a todos aquellos que conocían lo que podía darle al club, por no haber cumplido con las expectativas que tenían de mí. Siento que, como tucumano, los defraudé. Ojalá me den otra oportunidad más adelante”, expresó.

Lo que se viene

Su contrato vence el 31 de diciembre y, por ahora, su futuro está abierto. “Todavía no tengo nada hablado con nadie. El torneo todavía se juega, así que tendré que esperar hasta que finalice mi contrato”, explicó. Tampoco descarta volver. “Ojalá pueda volver en algún otro momento. Nunca cierro las puertas definitivamente a ningún club. Es mi trabajo y, cuando me necesiten, voy a estar”, cerró.