El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España, Óscar Puente, anunció este martes su renuncia, una semana después del choque de trenes que dejó al menos 69 muertos. Se trata de la segunda tragedia ferroviaria de gravedad ocurrida en menos de un año bajo su gestión.
Al explicar su decisión, el funcionario sostuvo que continuar en el cargo no era compatible con la magnitud de los hechos y el impacto que tuvieron sobre las víctimas.
"Un ministro de transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año. Por muy distintos que sean, y tenga o no responsabilidad directa en ellos, es una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas", afirmó.
La salida de Puente representa un nuevo problema para el gobierno de Pedro Sánchez, que atraviesa un escenario político complejo. El presidente español tuvo que adelantar las elecciones tras las manifestaciones por la crisis habitacional y ahora enfrenta otro frente de tensión por la sucesión de tragedias ferroviarias, que derivó en la salida de uno de los funcionarios clave de su gabinete.