La muerte de Jesús de Miguel después de recibir un rodillazo en el pecho abrió una pregunta: cómo un golpe así puede provocar un desenlace tan trágico. Lo que se sabe es que el delantero de Tenerife sufrió un paro cardiorrespiratorio tras el choque, fue reanimado en la cancha y su estado neurológico empeoró durante la noche. Todavía no se difundió un informe médico oficial sobre la causa exacta, y tampoco se informó que tuviera una enfermedad cardíaca previa.
Una de las hipótesis que se mencionan en España es la commotio cordis, o conmoción cardíaca. Se trata de un traumatismo cerrado, no penetrante, en el tórax, que altera el ritmo del corazón y puede provocar un paro, incluso sin lesiones visibles en las costillas o en el propio corazón.
Cómo se produce
Para que ocurra, el golpe tiene que ser lo bastante fuerte y llegar en un momento muy preciso del ciclo eléctrico del corazón. Eso puede desordenar las señales eléctricas y provocar una fibrilación ventricular: los ventrículos dejan de bombear sangre con eficacia, también hacia el cerebro. Si no se revierte rápido, puede causar la muerte súbita. Así lo explicó la doctora Wendy Tzou, especialista en electrofisiología cardíaca de la Universidad de Colorado, en un artículo citado por el diario El Debate.
Afecta sobre todo a chicos y adolescentes, aunque también se registraron casos en adultos. Una de sus particularidades es que suele darse en personas con el corazón sano, porque no deja daños en el músculo cardíaco.
En el deporte, uno de los casos más recordados de paro cardíaco tras un golpe fue el de Damar Hamlin, jugador de la NFL que en enero de 2023 se desplomó después de un tackle y fue reanimado en el campo. En situaciones así, la atención inmediata con maniobras de reanimación y desfibrilador es clave.
Los especialistas, de todos modos, piden cautela. “Es posible que Jesús de Miguel sufriese una parada cardíaca en el momento en el que se produce el impacto. La autopsia nos quitará las elucubraciones”, señaló el médico de urgencias Carlos Alonso en la radio COPE.