La derrota de River por 1-0 frente a Boca en La Bombonera dejó una fuerte polémica que trascendió el resultado deportivo. Las expulsiones de Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel, sancionadas por Nicolás Ramírez, provocaron una reacción de dirigentes y exdirigentes del club de Núñez, que cuestionaron duramente al arbitraje y a la AFA.

El presidente Stéfano Di Carlo fue uno de los primeros en manifestar su descontento. “Cuando los errores favorecen siempre a los mismos dejan de ser errores. No tienen vergüenza ni límites. Están destruyendo al fútbol argentino a la vista de todos”, expresó.

El expresidente Rodolfo D'Onofrio también se pronunció con dureza. “Qué ladrones que son”, escribió, antes de recordar otras polémicas arbitrales en enfrentamientos anteriores. Además, reclamó por una supuesta infracción sobre Nicolás Otamendi y una posible segunda amarilla para Leandro Paredes.

Jorge Brito se sumó a las críticas y apuntó directamente contra las autoridades arbitrales. “Una vergüenza una vez más lo de la AFA, Federico Beligoy, Ramírez y el VAR”, manifestó.

El vicepresidente Ignacio Villarroel sostuvo que las advertencias realizadas durante la semana se habían cumplido, mientras que el exvicepresidente Matías Patanian cuestionó el historial arbitral de los Superclásicos y aseguró que River lleva 23 años sin recibir un penal en La Bombonera.

Una nueva preocupación para River

Al malestar institucional se sumó una noticia negativa en lo deportivo. Juan Cruz Meza, mediocampista de 18 años, sufrió un desgarro en el isquiotibial derecho después de ingresar en el complemento por Tobías Andrada.

Su recuperación demandaría aproximadamente 21 días, por lo que se perderá el cierre de la fase regular del Torneo Clausura y llegará con los tiempos ajustados al comienzo de los playoffs.