Oscar Mirkin aprovechó los actos por el 117° aniversario de San Martín para hacer un balance de sus primeros 11 meses al frente del club. En la plaza San Martín, el presidente reconoció que no se cumplieron los objetivos, pero defendió el rumbo y pidió tiempo. “No se puede mirar hacia adelante si no nos paramos en el presente y habiendo analizado el pasado”, planteó.

Una gestión de complemento

Para Mirkin, el contexto de su llegada explica parte del presente. “La gente tiene que saber que nosotros tomamos la institución a mitad de camino. Estamos haciendo una gestión de complemento en la que llevamos 11 meses, de los cuales casi nueve fueron de torneo. Es un tiempo muy cortito para poder decir que hemos podido desarrollar nuestros planes, nuestras propuestas, nuestras ideas y nuestros sueños”, argumentó.

La CD asumió el 4 de diciembre para completar un mandato que vence en junio de 2027. “Estamos muy unidos y muy convencidos de que el trabajo que se hizo, más allá de los resultados, fue un trabajo honesto, de frente y de cara a los socios y a los hinchas”, agregó.

El respaldo a Orfila

El presidente también ratificó su confianza en Alejandro Orfila, que seguirá hasta fines de 2027. “Lo ratificamos en su cargo porque estamos conformes, a pesar de que el resultado no haya sido aparentemente el mejor. Creemos en sus condiciones, en las de su cuerpo técnico y en su estilo. Confiamos en que con él vamos a salir de esta situación y esperamos que así sea”, sostuvo.

De cara a 2027, anticipó cambios. “Ya estamos trabajando en renovar un montón de cuestiones y en replantearnos ideas y estructuras para enfrentar el nuevo torneo. Vamos a dejar nuestro mejor esfuerzo, nuestro compromiso y nuestro sacrificio para que San Martín recupere el lugar donde debe estar”, prometió.

La suerte y el éxito

Mirkin recurrió a una metáfora futbolera para explicar el año. “A veces la pelota pega en el palo y entra, y a veces pega en el palo y sale. Cuando muchas veces sale y no podés obtener triunfos, llegan resultados deportivos que son inesperados, pero posibles, y lamentablemente nos han sucedido”, graficó.

Por eso, marcó una diferencia. “Una cosa es la suerte, que es aleatoria, y otra cosa es el éxito, que tiene que ver con el trabajo, con el sacrificio y con la responsabilidad. Cuando esas cosas están presentes, el éxito va a llegar más temprano que tarde”, aseguró.

Los números, en tanto, marcan el desafío: San Martín terminó décimo, con 47 puntos, y se quedó sin Reducido por primera vez desde su descenso de Primera, en 2019.