Angélica Rodríguez todavía no salía de su asombro cuando, cerca de las 10.15, escuchó un fuerte golpe mientras preparaba la comida en su cocina. Al salir a ver qué había ocurrido, descubrió que un árbol había caído frente a su casa y había bloqueado por completo el acceso a la vivienda. El episodio ocurrió en el pasaje Atahualpa Yupanqui al 1.100, en barrio Sarmiento.
"Sentí un golpe, pero no sabía que era mi casa. Doy gracias a Dios que es firme la casa", relató a LA GACETA la mujer, propietaria del inmueble. Si bien la estructura no sufrió daños, la caída del ejemplar le impidió entrar y salir con normalidad.
La situación también afectó algunos servicios. Según contó Angélica, el impacto dañó los cables y se quedó sin teléfono, internet ni televisión por cable. La electricidad, en cambio, continuaba funcionando.
El "Súper Niño" también pone en riesgo el arbolado urbano: qué advierte una especialista sobre el impacto de las lluvias en TucumánSin embargo, uno de los aspectos que más preocupó a la mujer fue que, según aseguró, el problema había sido advertido con anterioridad. "Yo he pedido más de 10 veces que lo saquen y no me han hecho caso", afirmó al recordar los reclamos que había realizado antes del episodio.
La caída también dejó al descubierto otro riesgo en la misma cuadra. Angélica señaló que hay un segundo árbol que presenta signos de inestabilidad y pidió que las autoridades intervengan antes de que ocurra otro incidente. "Que vengan, por favor, a sacarlo al otro árbol porque está también por caerse", reclamó.
Tras el episodio, personal de las áreas municipales de Arbolado y Defensa Civil se acercó al lugar para evaluar la situación y avanzar con las tareas de prevención y retiro del ejemplar. Mientras tanto, colocaron una cinta de seguridad para impedir el paso de peatones por el sector.
"Yo me iba a ir a Villa Chicligasta a ver a mi familia, pero con esto no puedo", contó Angélica, que esperaba que los trabajos se realizaran cuanto antes para recuperar la posibilidad de salir de su casa.
Aunque no hubo personas heridas ni daños en la estructura de la vivienda, la mujer insistió en la necesidad de atender los reclamos por el estado de los árboles de la zona, especialmente ante la posibilidad de que otro ejemplar termine cayendo.