En una novena y última fecha del Regional del NOA que obligaba a jugar con la calculadora en la mano a estar atentos a lo que sucedía en otras canchas, Tucumán Rugby dio una muestra de autoridad y oficio para derrotar 38 a 24 a Universitario como visitante. El triunfo no solo aseguró el pasaje a las semifinales para el equipo de Yerba Buena, sino que además terminó con las últimas posibilidades de clasificación de “Uni”, que batalló con el corazón pero volvió a penar por sus propios errores en los momentos bisagra.
Apenas se acomodaban en el campo cuando, al minuto de juego, el “Verdinegro” golpeó primero: Matías Sauze capitalizó una desatención defensiva y apoyó junto a la bandera. Con una impecable patada desde la esquina de Simón Pfister, la visita se puso rápidamente 7 a 0. La respuesta de Universitario llegó a través de la vía del penal gracias a la patada de Luciano Valdez Cosentino para descontar 7 a 3. Sin embargo, la visita mantenía el control del ritmo. A los 27 minutos, Nicolás López González quebró la marca por el centro de la cancha a pura velocidad y se zambulló bajo los palos. Con la conversión de Pfister, el marcador quedó 14 a 3.
A partir de allí, Universitario ganó terreno, empujado por la necesidad. Sin embargo, se topó repetidamente contra una muralla defensiva montada por los dirigidos por Isaías Courel. Aunque se jugaba casi exclusivamente en campo del visitante, a la “Serpiente” le costaba le costaba generar peligro. Errores de manejo y malas decisiones conspiraron contra casi cada ataque local. En la penúltima jugada del primer tiempo vio la amarilla Tobías Aguilar. Antes del descanso, el local volvió a perder la pelota a centímetros del ingoal rival, pero la superioridad numérica resultó clave en el arranque del complemento.
Tras el descanso, la insistencia de los dirigidos por Patricio Figueroa finalmente dio frutos. Después de varios intentos frustrados y problemas recurrentes de manejo, el local encontró el hueco y logró apoyar por medio de Facundo Moreno, apoyó y, con la conversión de Valdez Cosentino el local redujo la diferencia a 14 a 10. Apenas tres minutos después llegó la jugada más espectacular de la tarde: Pablo Garretón tomó la guinda desde la mitad de la cancha, eludió rivales en una apilada memorable y se escapó directo al ingoal. Otra patada certera de Valdez Cosentino adelantó a Universitario 17 a 14 y desató la locura de su gente ante un Tucumán Rugby que parecía groggy.
El golpe desorientó al “Verdinegro”, pero un error local le devolvió el pulso. Tras un mal pase de Universitario, Tucumán Rugby metió el pie a campo abierto y armó un contragolpe letal. La acción terminó en una marea de cuerpos dentro del ingoal, donde un jugador de “Uni” alcanzó a trabar la pelota en el aire de forma providencial para evitar que apoyaran. Fue un aviso del despertar visitante. Apenas instantes después, el elenco de Yerba Buena insistió y Franco Vanni encontró el hueco para escabullirse hacia el try. Pfister no falló y devolvió la ventaja a la visita por 21 a 17. Enseguida, la conexión entre backs volvió a dar réditos: Vanni envió un pase con el pie hacia el ingoal y Pfister se zambulló para apoyar y ampliar la ventaja a 26 a 17. Prácticamente después del saque de mitad de cancha, el apertura Albornoz dio otro golpe letal que puso las cosas 31 a 17.
Con amor propio y empuje, Universitario descontó por medio de Nicolás Triviño para poner el marcador 31 a 24 tras la patada de López González y soñar con la remontada. No sucedió. En el tramo decisivo, Tucumán Rugby fue a buscar lo que le faltaba para lograr el punto bonus y clasificar. Lo consiguió a falta de dos minutos, cuando una infracción de Universitario a pocos metros de su ingoal derivó en un try penal. El 38 a 24 definitivo selló la suerte de ambos.
Tucumán Rugby cumplió con lo suyo, se recuperó tras las dudas del comienzo del certamen y se metió en las semifinales del Regional del NOA, donde lo espera Lawn Tennis, el mejor de la fase regular.