La vida puede dar un vuelco en apenas cuatro semanas, casi sin advertirlo. Un video de una jornada laboral puede ser el puntapié inicial para llegar al escenario, cerrar fechas de show, conseguir un representante y ganarse el cariño de cientos de personas. Lautaro Monzón, un albañil oriundo de Chaco pero radicado en Entre Ríos, dejó que su talento lo guiara e hiciera el ruido necesario, algo que en una primera instancia lo dejó sin trabajo. Sin embargo, solo hacía falta correr la vista para descubrir que otra ventana más grande estaba abierta en el mundo de la música y de la cumbia.
Luck Ra protagonizó un tenso cruce con un periodista que lo insultó durante un evento musicalLautaro Monzón empezó a ser el nombre recurrente a medida que se scrollea por las redes. Un video o dos no bastaron para conformar al público que ahora pedía más de “Que lloro” y “La Pregunta”. El “albañil cumbiero” no solo fue invitado a Luzu TV una vez, sino que en su segunda aparición encontró la oportunidad de una vida nueva, luego de haber perdido su empleo por faltar a la labor diaria justo cuando todo parecía cambiar. Ahora, con un representante y fechas ya estipuladas, parece que la transformación va en serio.
Lautaro Monzón, el abañil que pasó del andamio a la viralidad en redes
Unas ventanas descubiertas, el suelo apenas sellado con el repaso del cemento y una reunión de compañeros. Ataviado con un pantalón naranja de trabajo, calzado de seguridad Ombú y la camiseta del Club Defensores de Pronunciamiento —que en la jerga futbolera se conoce como Depro—, se encuentra Lautaro Monzón, en plena construcción y durante unos minutos de descanso. Se saca el casco amarillo, lo deja en el terreno y arranca con una versión cumbiera de "Que lloro", el clásico de Sin Bandera, con un parlantito bluetooth en la mano.
Aquel video que uno de los participantes decidió registrar y luego publicar era de alcance insospechado hasta que las plataformas digitales hicieron de las suyas. En cuestión de días, el albañil de 24 años con voz casi idéntica a Ema Noir, el cantante de Ke Personajes, pasó de entonar canciones entre paredes a medio revocar a recibir invitaciones para cantar en programas de streaming y boliches.
La gran invitación que legó desde el streaming
La voz llama la atención por su parecido con la del vocalista de la reconocida banda de cumbia. Y las coincidencias no terminan ahí: los dos están vinculados a Entre Ríos y trabajaron como albañiles antes de dedicarse de lleno a la música. La similitud no pasó inadvertida y hasta la cuenta oficial de la banda comentó el video con aplausos.
La grabación, casera y sin ninguna producción detrás, acumuló casi nueve millones de reproducciones hasta el momento y recibió una invitación de Nicolás Occhiato a Nadie dice nada, el programa de Luzu TV, para conocer la historia de los obreros y escucharlos cantar en vivo.
El comienzo del estrellato: cómo empezó todo para Lautaro Monzón
Lautaro y Facundo Molina, el otro albañil con el que compartió la escena en la faena, viajaron desde Concepción del Uruguay hasta los estudios de Buenos Aires para hacer su debut frente a los micrófonos. Aunque pertenecían a distintas constructoras, el cruce entre ambos no fue casualidad, sino complicidad generada por el espacio virtual, del que ya venían siguiéndose la pista.
Aquella tarde en la obra, cuando un compañero apodado "Coco" sacó el celular, Lautaro estaba lejos de imaginar el impacto posterior de su voz, ya que para él la música no ocupaba un rol profesional. "Solo cantaba en el baño, de hobby", confesó en plena entrevista con Occhiato, quien rápidamente destacó que el joven transmitía "una energía re linda". La visita concluyó con interpretaciones a dúo, ovaciones y saludos dedicados a "los pibes de la construcción", aunque ambos dejaron en claro que sus aspiraciones artísticas no eran conformar una banda fija, sino encarar proyectos por separado.
El amargo del despido luego de asistir a los primeros shows
Sin embargo, el vertiginoso ascenso digital tuvo un costo inmediato en su rutina cotidiana. Al regresar de la experiencia en la capital, el joven —que está en pareja y es padre de tres nenas— se enteró de que había sido despedido de la empresa constructora por faltar a sus puestos. La noticia generó un inmediato repudio mediático y el propio Nicolás Occhiato decidió reinvitarlo a Luzu TV para darle un empujón crucial a su incipiente carrera solista. En esa segunda aparición, además de interpretar "No sé" de Ke Personajes, el conductor difundió al aire su número telefónico de contacto para contrataciones en vivo, abriéndole de forma directa la puerta del circuito comercial.
El repunte de Monzón con sus primeros shows en vivo
El impulso del streaming continuó en el programa tropical La Juntada de los Artistas, donde tuvo la oportunidad de cantar en directo junto a Ezequiel Pradas. La exposición disparó su perfil de Instagram hasta rozar los 700 mil seguidores, espacio donde el entrerriano por adopción eligió volcar su motivación diaria definible en una sola oración: "un pibe de barrio detrás de un sueño". A partir de esa visibilidad, Lautaro cerró un acuerdo comercial con el mismo representante que trabaja con Lit Killah, empezó a recibir sus primeros canjes publicitarios —incluido un teléfono celular e indumentaria— y confirmó de forma oficial que se encuentra en pleno proceso de grabación de su primer álbum de estudio.
El salto definitivo de las plataformas a las tablas masivas ocurrió el pasado sábado 24 de octubre, día en que ofreció dos presentaciones consecutivas a sala llena con repertorio de covers en el espacio Ciudad Cultural BrewHouse Puerto, en Mar del Plata. En tan solo cuatro semanas, Lautaro Monzón pasó del andamio al escenario, enfrentando ahora la meta de convertir un fenómeno fugaz de reproducciones en una trayectoria musical sólida e indudable.