Miguel Edgardo Battista, el bioquímico detenido en Esquel, rompió el silencio y aseguró ser víctima de una persecución. El hombre está acusado de mantener encerrados durante aproximadamente cuatro años a su pareja y a sus tres hijos, en un caso que salió a la luz tras la denuncia de vecinos.
“Mi versión de los hechos es que es una gran persecución”, afirmó Battista al salir de los tribunales de Esquel, donde fue notificado sobre el avance de la investigación.
Mientras esperaba ser trasladado en un patrullero, también cuestionó la actitud de quienes vivían cerca de su casa: “Recibí más afecto en prisión que con mis vecinos”, sostuvo en diálogo con el medio local Noticias de Esquel.
El acusado, que permanece detenido en una comisaría de Trevelin, está imputado por presunta privación ilegítima de la libertad y abandono de persona. La investigación busca determinar las condiciones en las que vivían su pareja, de 41 años, y sus tres hijos, de 19, 17 y 13 años.
La causa comenzó el 10 de octubre, cuando una vecina denunció situaciones que despertaron sospechas sobre lo que ocurría dentro del hogar familiar. Según los testimonios recogidos durante la investigación, las ventanas permanecían cubiertas, los movimientos se concentraban durante la noche y los chicos casi nunca eran vistos en la calle. También se habían escuchado gritos durante la madrugada.
Ante la falta de respuestas, intervino el Equipo Técnico Interdisciplinario del Juzgado de Familia local. Sin embargo, cuando los profesionales intentaron ingresar al domicilio para entrevistar a los integrantes de la familia, Battista se negó a permitirles el acceso.
La situación derivó en un allanamiento realizado el 22 de octubre, con participación de fuerzas de seguridad y equipos médicos. Durante el operativo, la mujer y sus hijos fueron retirados de la casa y quedaron bajo asistencia médica y psicológica.
La Justicia dispuso inicialmente diez días de prisión preventiva para el bioquímico, medida que fue confirmada tras una revisión judicial. La Fiscalía deberá avanzar con pericias y testimonios para esclarecer lo ocurrido.
En paralelo, los tres hijos declararon en Cámara Gesell. Sus testimonios forman parte de una investigación que todavía debe determinar si existió privación ilegítima de la libertad.
Además, la Fiscalía anticipó que solicitará una evaluación psiquiátrica para establecer si Battista comprendía el alcance de sus actos. Mientras tanto, el caso continúa bajo investigación judicial.