San Martín cerrará el domingo una temporada en la que se quedó sin Reducido por primera vez desde su descenso de Primera, en 2019. Para entender cómo se llegó a este presente y qué debería cambiar, LA GACETA buscó la mirada de tres ex dirigentes que saben, por experiencia propia, lo que implica tomar decisiones desde los escritorios de La Ciudadela: Jorge Garber, presidente entre 2013 y 2014; Claudio De Camilo, vicepresidente en el primer ciclo de Oscar Mirkin; y Luis Diarte, vocal con Garber y vicepresidente segundo junto a De Camilo. Este diario también se comunicó con otros ex directivos, que no respondieron o prefirieron no hablar.

Los tres compartieron comisiones directivas con el titular de la CD, que hoy transita su segunda etapa. Coinciden en la preocupación, aunque no en los responsables. “Es el peor momento de los últimos 10 años. Cuando vi cómo se armó este equipo, les dije a mis hijos que si no descendíamos, pegábamos en el palo. Y pegamos en el palo”, graficó De Camilo. Garber compartió la inquietud. “Cuando uno lo ve en el lugar donde está, se preocupa, porque San Martín es demasiado grande para conformarse con triunfos efímeros”, expresó.

El peso del cargo

“De adentro, por supuesto, es complicado. No es sencillo, pero lo difícil se allana cuando se comienza bien”, reconoció Diarte. Garber dio las razones. “San Martín tiene una hinchada extraordinaria, una identidad fuerte y una gran convocatoria. Eso conlleva una exigencia enorme, inevitable”, señaló. “No me gusta opinar desde la comodidad de una butaca ni personalizar las críticas”, aclaró.

JORGE GARBER. El ex presidente pidió respaldo para la CD: “Lo que hay que hacer es apoyar lo que está”.

El origen del problema

Diarte ubicó el error en el inicio. “No es cargarle las tintas a nadie, porque nadie es dueño de la verdad, pero para mí elegimos mal el mánager. A partir de ahí, se encadenaron los errores”, afirmó, en alusión a Facundo Pérez Castro, el director deportivo desvinculado a mitad de año. Para Garber, no alcanza con dinero. “El ascenso no se consigue solamente con nombres ni con presupuesto. Hace poco perdimos una final. Lo que se necesita es un proyecto futbolístico claro”, sostuvo.

De Camilo también cuestionó a la actual comisión. “Duplicó las lesiones de la administración pasada, que ya eran malísimas”, denunció.

CLAUDIO DE CAMILO. Vicepresidente en el primer ciclo de Mirkin: “Es el peor momento de los últimos 10 años”.

Visiones opuestas

El balance los divide. “Esta gestión superó en lo malo a la anterior, que había sido la peor”, disparó De Camilo. Diarte, en cambio, valoró a los que se fueron. “Más allá de que no consiguieron el objetivo, dejaron mucho en lo institucional. El club creció mucho”, destacó. Garber reclamó respaldo para la conducción. “Hoy por hoy, lo que hay que hacer es apoyar lo que está. Ellos no se metieron con la intención de que le vaya mal, sino de que le vaya bien”, opinó.

El vínculo con Mirkin también los separa. “Tengo una muy buena relación con Oscar y con todos los que integran la comisión”, aseguró Garber. “Con él hay buen trato. Pero desde el concepto del fútbol, a veces podemos tener miradas distintas”, matizó Diarte. “En esta dirigencia hay muchos con los que yo no trabajaría”, lanzó De Camilo.

LUIS DIARTE. El ex directivo pidió otro DT: “Tiene que venir alguien que ya haya pasado por San Martín”.

La receta para 2027

De Camilo no se mostró optimista. “Si esta gente no cambia al ciento por ciento, los resultados deportivos tampoco van a llegar”, anticipó. Diarte quiere otro DT. “Primero hay que elegir un entrenador con historia acá y que haya dado resultados”, planteó, y mencionó a Pablo De Muner y a la dupla de Sergio Gómez y Favio Orsi. “Ahora está Orfila, pero para mí tiene que venir alguien que ya haya pasado por San Martín”, insistió, en referencia a Alejandro Orfila, a quien la conducción pretende sostener. Para el armado, propuso a Juan Amador Sánchez como mánager. “Es una persona que conoce la casa y que tiene contactos. Hay que poner esa visión para definir al técnico y a los jugadores que rindan”, fundamentó.

Garber fijó la meta. “San Martín no puede acostumbrarse a jugar en la Primera Nacional”, remarcó.

El apoyo del hincha

De Camilo fue tajante sobre la asistencia. “La gente no va a la cancha porque el equipo juega horrible, no porque haya grupos en las redes sociales que piden que no vayan. Este plantel no despierta nada, ni siquiera ganas. Y esa desgana viene desde los dirigentes para abajo”, cuestionó. Diarte apeló a la paciencia. “Nosotros, como hinchas, a veces queremos todo y creemos que es fácil, pero no lo es. San Martín es un grande y tiene mucha presión”, reflexionó.

La continuidad

Las finanzas también pesan. “Le doy gracias a Dios de que no descendimos, porque la situación económica es recontra apremiante”, advirtió De Camilo. Aun así, no promueve una renuncia anticipada de la CD, cuyo período vence en junio de 2027. “Si los que están se van, ¿quién agarra? Nadie”, razonó.

Garber cerró con una postal de La Ciudadela. “A mí me tocó estar adentro de la cancha como presidente y sentir ese calor que baja de las tribunas. Eso no lo puede perder San Martín”, concluyó.