Platense quiere seguir haciendo historia. Después de conquistar su primer título en la máxima categoría, el “Calamar” buscará esta noche dar otro paso importante cuando enfrente a Atlético Tucumán, en el estadio Padre Ernesto Martearena de Salta, por las semifinales de la Copa Argentina. En la previa, Juan Pablo Cozzani, arquero del conjunto de Vicente López, destacó el crecimiento del equipo y dejó en claro que el plantel no se conforma con lo conseguido.
“Creo que, si hay algo que logramos, es que ya no nos miren como si fuera una casualidad que estamos acá. Demostramos que podemos aparecer en los momentos importantes y competir cuando hay algo importante en juego”, aseguró en una entrevista con Olé.
El arquero regresó a Platense después de finalizar su préstamo en Arabia Saudita. Según explicó, mantuvo una reunión con la dirigencia y decidió continuar en el club ante la posibilidad de afrontar nuevos desafíos. “Hablamos de que se venían cosas importantes. Entonces dije: ‘Listo, vamos a pelear’, y decidí quedarme”, recordó.
Pese al antecedente del título, Cozzani considera que el equipo todavía tiene objetivos pendientes. “Todavía no conseguimos nada. Es verdad que ya está la estrella por lo que pasó, pero eso quedó atrás. Tenemos que tratar de jugar otra final, que es el objetivo”, afirmó.
El desafío ante Atlético y el recuerdo de Cristiano Ronaldo
Sobre la posibilidad de enfrentar a Boca en una eventual final, el arquero evitó adelantarse. “Primero está la semifinal, que es muy importante y tenemos que pasarla. Obviamente, ganarle a Boca sería lindo porque es un equipo grande, pero el título vale lo mismo”, sostuvo.
Cozzani también repasó su experiencia en Arabia Saudita, donde tuvo la oportunidad de enfrentar a Cristiano Ronaldo. El arquero conserva un cuadro de aquel encuentro que recibió como regalo de cumpleaños. “Con el paso del tiempo, uno recuerda esos momentos y se da cuenta de que enfrentarse a jugadores de ese nivel es muy gratificante”, expresó.
Además, destacó el trabajo de Martín Palermo en Platense, especialmente en el aspecto anímico. “Su principal trabajo al principio fue desde lo emocional, porque el equipo necesitaba un cambio de mentalidad”, explicó.
El arquero también reveló una particularidad de su preparación: además de atajar penales, practica las ejecuciones. Incluso contó que estaba designado como quinto pateador en una definición anterior de la Copa Argentina, aunque no necesitó intervenir porque logró detener los remates rivales.
Por último, habló de sus aspiraciones profesionales. Después de su paso por el ascenso argentino, su llegada a Primera División y su experiencia en Arabia Saudita, Cozzani mantiene intacta su ambición.
“Siempre soñé con jugar en la élite. No sé si me va a alcanzar, pero voy a pelear para conseguirlo”, aseguró.
Antes de pensar en ese futuro, Cozzani tiene un desafío inmediato: intentar frenar a Atlético Tucumán y conducir a Platense hacia otra final histórica.