Con la depreciación del Real respecto al Peso argentino no solo hace que se reajusten los planes si el destino ya era Brasil, sino que impulsa a quienes no lo tenían en mente. Pueden ser los menos, pero la situación lleva a tener el tentador pensamiento, ya que los números podrían cerrar si el abaratamiento se mantiene. La moneda brasileña cotiza en torno a los $284, acumulando una caída marcada respecto a los niveles por encima de los $307 observados previos a la jornada electoral presidencial en la que triunfó Lula Da Silva.

Lo que hay que entender es que si el cambio de la moneda nacional argentina es favorable con respecto al Real, eso se reflejará en tierras brasileñas. Comparar los costos de la temporada pasada entre Argentina y Brasil no tendrá modificación perceptible. Sin embargo, para que el rendimiento de la coyuntura en el destino se optimice se puede trabajar desde el punto salida. El cambio favorable revitaliza los viajes en vehículo hacia destinos tradicionales del sur brasileño Florianópolis, Camboriú, Bombinhas y Torres, los que están mucho más cercanos a Argentina.

El plan

El ahorro no está en llegar, sino en estar allí. La hotelería en Brasil suele cotizar en dólares manteniendo valores estables, iguales a los de la temporada pasada. El abaratamiento es de un 20% y un 35% en los gastos diarios en pesos en comparación con temporadas pasadas.

Un “empujoncito” de más ahorro se podría generar haciendo el traslado por tierra. En las últimas décadas, por la duración del viaje, llegar por ruta hasta Brasil era una opción impopular, más teniendo en cuenta que la brecha entre el precio del aéreo no se justificaba tanto ante el desgaste que genera conducir tanto tiempo. Ahora, ese sacrificio puede ayudar.

El primer gran destino costero desde la frontera argentina es Torres, a 1.350 kilómetros de Buenos Aires, el consumo de combustible baja y también el gasto en peajes. La localidad del estado de Río Grande do Sul tiene precios locales en gastronomía e insumos de playa muy accesibles.

En Florianópolis, es donde más impactaría el abaratamiento en las compras en supermercados y comidas. En Bombinhas y Camboriú, otros destinos populares elegidos por los argentinos en el estado de Santa Catarina que históricamente tienen tarifas de alojamiento más elevadas en temporada alta, el costo diario de excursiones, paradores de playa y gastronomía resultaría entre un 25% y un 30% más económico en consumo real que en veranos anteriores.

Si bien el viaje en números no cambiará, optar por el traslado terrestre antes que el aéreo podría ser una decisión que adoptarían muchos. Así que sacar el auto y llevarlo a vacacionar vuelve a estar en la consideración del viajero.

La comparación sobre base cuádruple

- En auto particular: la duración es de 18 a 21 horas y el costo entre $450.000 y $550.000 (combustible pasando por tres países con peajes).

- En micro de larga distancia: se tarda entre 27 y 30 horas y se gastaría de $1.600.000 a $2.400.000 ($200.000 a $300.000 por tramo/persona).