Un casco que hace de máscara, un blazer blanco y unos mocasines que no combinan para nada con la lluvia. Con esa facha se para en escena el protagonista de “Antología de lo inexplicable o Las buenas intenciones”, la obra que se estrenó el sábado 24 de octubre en La Sodería Casa de teatro. Es un MotoUber. Lleva pedidos, personas y paquetes, y en el camino le da lo mismo ser delivery, poeta o pastor. Desde allí construye un universo de preguntas sobre la existencia, la tristeza, las creencias y la necesidad de encontrar respuestas cuando la realidad se vuelve difícil de entender.

La obra es independiente y nació de una dramaturgia colectiva de Lucía Dzienczarski y de Isaías Salvatierra. Ella dirige, él actúa, solo, de principio a fin. Un único cuerpo cambia de tonos de actuación, de voz y de ropa frente a un espejo, como quien se prueba personajes para ver cuál le queda mejor, o para llenar el tiempo que tiene mientras trabaja para otros. Las preguntas no se terminan y desde el primer minuto no frenan en un monólogo frenético.

ENTRE EL ABSURDO Y LA EXISTENCIA. La obra cruza relatos fantásticos, humor y preguntas sobre las creencias, los miedos y el sentido de la vida.

El lugar también ayuda a la inmersión. Ubicada en Juan Posse 1.141, la Sodería funciona como espacio de teatro independiente desde 1994 y su patio parece un jardín escondido: paredes de ladrillo a la vista, plantas por todos lados y luces verdes y turquesas con forma de soda colgadas entre los árboles. Allí se puede comer o tomar algo antes o después de la función. Adentro, una pared amarilla sostiene máscaras, esculturas, ilustraciones y libros apilados en estantes, como en un taller de artista donde cada objeto tiene su historia.

UN JARDÍN ESCONDIDO. El patio de La Sodería combina plantas, paredes de ladrillo y luces de colores en un ambiente que invita a quedarse antes o después de la función.

Un MotoUber en busca de respuestas

Los motoUber se volvieron parte del paisaje urbano desde la pandemia. Llevan comida, paquetes y pasajeros en una economía cada vez más ajustada, y la obra los toma como punto de partida para preguntarse en qué cree uno cuando la plata no alcanza, las promesas se gastan y seguir adelante se vuelve un trámite.

Entre espejos y velas, apareun animador de acento brasileño que reparte consejos para sacarse la máscara y estirarla “como si fuese un chicle Bazooka”. Ahí mismo lanza una pregunta: ¿de dónde viene la tristeza? Su respuesta son unas hormigas que uno se come, y también trae consejos para evitarlas. Después llega un tucumano que cuenta su pelea en un gomón contra una bestia con trompa gigante, y más tarde un monólogo que repite “van a por nosotros” hasta marear. Las risas llegan rápido, y los golpes de realidad también.

A TODA VELOCIDAD. Isaías Salvatierra sostiene solo la escena en Antología de lo inexplicable o Las buenas intenciones, con distintos tonos de actuación.

En medio del vértigo hay una escena más quieta. “Somos hormiguitas, chiquititas”, dice el personaje, y explica que le gustan porque “van todas juntas, hay lugar para todos”. La frase pesa más en boca de un motoquero que tiene que hacerse su lugar en la calle, a la intemperie, abriéndose paso entre los autos. La música suma otra capa a la puesta. Suenan Penumbras, de Sandro, y Preciso Me Encontrar, de Cartola, en una combinación que acompaña los distintos tonos del monólogo.

UN VIAJE EXISTENCIAL. Isaías Salvatierra interpreta a un MotoUber que sale a buscar respuestas sobre la vida en Antología de lo inexplicable o Las buenas intenciones.

Hacia el final queda flotando la idea de que todavía se puede imaginar otro mundo. La obra invita a sacarse o reubicar las máscaras que cada uno lleva y a revisar las certezas que hereda. ¿Qué pasaría si nos permitiéramos vivir sin tener todo resuelto? El cuerpo sale con una sensación rara, lleno de imágenes y de preguntas. Pero también vacío, con lugar para imaginar todo lo que aún puede pasar, con buenas intenciones y sin miedo.

Las próximas funciones serán el 7 y el 14 de noviembre, a las 21.30, en La Sodería Casa de teatro (Juan Posse 1.141). Entrada general $25.000 y promo 2x $40.000. Reservas al 3816 16-4827.

ARTE EN CADA RINCÓN. Máscaras, esculturas, ilustraciones y libros forman parte de la ambientación de La Sodería Casa de Teatro.

Ficha técnica: Actuación: Isaías Salvatierra. Dirección: Lucía Dzienczarski. Dramaturgia colectiva: Dzienczarski/Salvatierra. Diseño gráfico: Leandro Nieva. Diseño espacial: Ximena Escalante Stambole. Producción: Belinda Quinteros.