Juan Román Riquelme abrió una puerta íntima en la semana del Superclásico. En una charla con el canal Azz Stream, el presidente de Boca recordó el secuestro de su hermano Cristian Riquelme, el “Chanchi”, ocurrido en abril de 2002, cuando él era la gran figura del “Xeneize”.
Riquelme contó que su hermano estuvo cautivo durante varios días. “Lo tuvieron tres o cuatro días y me lo devolvieron. Hay cosas que puedo contar y cosas que no”, relató. Según explicó, aquel episodio fortaleció todavía más el vínculo entre ambos.
La primera reacción de su hermano al recuperar la libertad lo marcó para siempre. “Él cuando lo devolvieron me preguntó si podía jugar el fin de semana. Yo no había ido a entrenar esos días. Y me dijo ‘jugá porque pensé que no te veía más’”, recordó.
La partida a España
Pocos meses después, en julio de ese año, el enganche se fue a jugar a Barcelona, y su hermano lo acompañó a España. Riquelme admitió que aquella mudanza no estaba en sus planes. “Yo no me quería ir, esa es la verdad”, confesó.
El ídolo dejó en claro el lugar que ocupa su hermano en su vida. “El Chanchi es mi vida. Vivimos igual, sentimos igual. Es raro, pero el Chanchi con mis tres hijos son lo más importante que tengo en mi vida”, expresó, y aclaró que a su mamá, María, la tenía que dejar aparte.
En la misma charla, Riquelme también habló de su manera de vivir el fútbol desde la presidencia. “Soy hincha de Boca. Después voy a la cancha y miro el partido como hincha. No me vas a ver festejar un gol, pero bueno. Yo sigo sintiendo como futbolista”, sostuvo.