Franco Colapinto cerró con frustración su participación en el Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1. El piloto argentino tuvo que abandonar la carrera disputada en el Circuito de las Américas después de sufrir importantes daños en su Alpine tras un contacto con Arvid Lindblad. Al finalizar la competencia, reconoció que fue un fin de semana complicado, marcado por la penalización que arrastraba, las dificultades para avanzar en pista y una estrategia que no dio los resultados esperados.
“Una carrera dura. Muchos daños al final. Me toqué con Arvid y se rompió mucho el auto, así que una pena. Creo que fue un fin de semana duro con la penalización. Obviamente que iba a ser más complicado, pero un poco triste por la carrera de hoy”, expresó el argentino.
El incidente terminó condicionando definitivamente sus posibilidades. Según explicó, el contacto provocó daños importantes en el sector derecho del monoplaza y una pérdida considerable de rendimiento aerodinámico. Aunque el equipo intentó evaluar si podía continuar, las consecuencias fueron demasiado importantes.
“Me toqué con Lindblad y se rompió toda la parte derecha del auto. Tenía muchos daños. Intentamos seguir una vuelta más para ver si se podía, pero perdíamos muchos puntos de carga aerodinámica”, detalló.
Antes del abandono, Colapinto también había atravesado dificultades para encontrar ritmo y superar a sus rivales. El argentino explicó que había decidido extender su primer período con neumáticos duros, buscando una alternativa estratégica frente al resto de los competidores. Sin embargo, el tráfico terminó perjudicando sus posibilidades.
“Elegí yo alargar con goma dura para ver si podíamos hacer algo distinto a los demás, pero no funcionó. Mucho tráfico. Me quedé muy trabado atrás de los Williams, no podía pasar”, señaló.
Uno de los principales inconvenientes fue el comportamiento del Alpine cuando circulaba detrás de otros autos. “Estaba bloqueando mucho todos los frenajes y con el aire sucio fue muy complicado. Se recalentó mucho”, explicó. Además, remarcó que las curvas rápidas del circuito estadounidense aumentaron el desgaste de los neumáticos.
El abandono también profundizó una racha negativa que el argentino pretende dejar atrás. Colapinto reconoció que acumula tres carreras sin terminar en sus últimas cuatro presentaciones, una situación que afecta su continuidad competitiva. “Hay que cortar esta racha, obviamente está siendo duro”, admitió.
Sin demasiado tiempo para detenerse en lo ocurrido en Austin, Colapinto ya tiene la mirada puesta en la próxima fecha del calendario, que se disputará en México. La cercanía entre ambas competencias aparece como una oportunidad para cambiar rápidamente de página.
“Hay que resetear rápido. Se viene ya México y por suerte, porque fue un fin de semana duro. Con ganas de que venga ya México y tener un mejor fin de semana”, concluyó.