Las lluvias podrían seguir siendo protagonistas en buena parte de la Argentina durante los próximos meses. Las proyecciones meteorológicas indican que El Niño continuará influyendo en las condiciones del tiempo hasta los primeros meses de 2027, con un período de mayor actividad hacia el cierre de este año y posibles consecuencias sobre las zonas más expuestas a las inundaciones.

El fenómeno no afectará de la misma manera a todas las provincias. El noreste y el este del país, especialmente el Litoral, aparecen entre las regiones con mayores probabilidades de registrar precipitaciones por encima de los valores habituales. En esas áreas, la combinación de lluvias persistentes, humedad y tormentas podría favorecer las crecidas de los ríos y los anegamientos.

El meteorólogo Favio Cabello explicó, en declaraciones a TN, que el fenómeno todavía se encuentra en una etapa de intensificación y que alcanzaría su punto máximo entre noviembre y diciembre.

“Todavía estamos en la escalera de ascenso: vamos por el escalón número 7 de 10”, señaló. Según sus previsiones, la intensidad comenzaría a disminuir hacia fines de enero, aunque sus efectos podrían prolongarse hasta el otoño.

“Tenemos varios meses no solamente de mucha lluvia, sino de fenómenos severos”, advirtió el especialista.

Cuándo comenzaría a perder fuerza El Niño

Los pronósticos señalan que El Niño podría conservar su influencia durante el verano y comenzar a debilitarse a medida que avance 2027. Sin embargo, la evolución dependerá de las condiciones del océano Pacífico y de la respuesta de la atmósfera durante los próximos meses.

El período comprendido entre noviembre y diciembre aparece como una etapa clave, ya que se espera que el fenómeno alcance entonces su mayor intensidad. Después, la tendencia sería hacia una disminución gradual, aunque eso no implica que las lluvias y las tormentas vayan a desaparecer de inmediato.

Por ese motivo, los especialistas advierten sobre la importancia de seguir las actualizaciones de los pronósticos y prestar atención a las alertas meteorológicas, especialmente en las localidades cercanas a ríos y arroyos o con antecedentes de inundaciones.

Cuáles son las provincias que podrían recibir más lluvias

El impacto de El Niño dependerá de la ubicación geográfica y de las condiciones meteorológicas de cada región. Las previsiones ubican al Litoral y al noreste argentino entre las áreas con mayor probabilidad de registrar precipitaciones abundantes.

Entre las provincias y zonas que podrían verse más afectadas se encuentran:

  • Misiones y Corrientes: figuran entre las regiones más expuestas al aumento de las precipitaciones, con atención sobre los cursos de agua y las zonas bajas.
  • Entre Ríos: las lluvias podrían generar complicaciones en áreas rurales y sectores cercanos a los ríos.
  • Santa Fe: algunos sectores podrían registrar precipitaciones intensas y anegamientos.
  • Chaco y Formosa: el este de ambas provincias aparece entre las zonas donde podría sentirse con mayor fuerza la influencia del fenómeno.
  • Región pampeana: parte del área central del país también podría recibir lluvias superiores a los valores habituales durante el verano.

En contrapartida, Cuyo y algunos sectores de la Patagonia podrían registrar menores precipitaciones durante el verano. Esto no significa que todas esas regiones vayan a atravesar una sequía, sino que el comportamiento de las lluvias podría ser diferente del esperado para el este del país.

Por qué El Niño modifica el clima argentino

El Niño es un fenómeno climático natural que se produce cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial central y oriental presentan un calentamiento superior al habitual. Esa variación modifica la circulación atmosférica y altera los patrones de precipitaciones y temperaturas en distintas regiones del planeta.

En la Argentina, sus efectos suelen favorecer las lluvias en el noreste y el este del territorio, aunque la intensidad y la distribución de las precipitaciones pueden variar de un episodio a otro.

El aumento de las lluvias no implica necesariamente que todas las localidades vayan a sufrir inundaciones. El riesgo también depende de la cantidad de agua acumulada, la capacidad de drenaje, el estado de los suelos y el nivel de los ríos.

Por eso, además de la evolución del fenómeno climático, será importante observar cómo responden las cuencas hídricas y qué condiciones se presentan en cada provincia durante los próximos meses.