En medio de las tensiones diplomáticas con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, el Gobierno argentino recibió una noticia que interpretó como un posible respaldo internacional. Según publicó el diario británico The Telegraph, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, habría ordenado apoyar el pedido argentino de abrir negociaciones directas con Londres.
La información señalaba que Israel modificaría su postura diplomática para acompañar el reclamo argentino. El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, había planteado recientemente la necesidad de negociaciones entre ambos países. En ese marco, sostuvo que su país reconoce la importancia que la cuestión Malvinas tiene para la sociedad argentina y sus esfuerzos diplomáticos conforme al derecho internacional.
Sin embargo, la versión fue desmentida por Israel. Alex Gandler, portavoz de la embajada israelí en el Reino Unido, negó que Netanyahu hubiera impartido instrucciones para cambiar la posición oficial y afirmó en la red social X: “No existe tal directiva”.
Antes de la desmentida, el presidente Javier Milei había celebrado la noticia en sus redes sociales. Compartió una publicación del medio israelí The Jerusalem Post acompañada por la expresión “MAGA!”, vinculada al lema político de Donald Trump, “Make America Great Again” (Hacer grande a Estados Unidos otra vez).
Un eventual respaldo israelí representaría un apoyo diplomático para la estrategia de la Casa Rosada, que busca fortalecer sus vínculos con referentes de la derecha internacional, entre ellos Trump y Netanyahu.
En paralelo, Milei volvió a defender su política para recuperar la soberanía sobre el archipiélago. Ante integrantes de su gabinete y representantes del sector empresarial, sostuvo que la Argentina tiene argumentos históricos, jurídicos y geográficos para reclamar las islas. “Por historia, por derecho, por geografía, porque ganamos relevancia en economía y porque Gran Bretaña se está cayendo a pedazos”, afirmó el mandatario, quien atribuyó la situación británica a sus problemas fiscales, los impuestos y la inmigración.
El Presidente aseguró que su administración ya inició el camino para recuperar el territorio y reiteró su convicción de que “tarde o temprano las Malvinas volverán a ser argentinas”.
También sostuvo que las medidas impulsadas por su Gobierno generaron incomodidad en Londres. Entre ellas mencionó las iniciativas diplomáticas en organismos internacionales y las sanciones comerciales dirigidas a empresas vinculadas con la exploración de hidrocarburos en las aguas circundantes a las islas.