Las mascotas suelen ser mucho más que sólo animales domésticos. Huerto Bravo Yñigo así lo plantea en “Poly. Si el loro se viste de seda”, la obra que repondrá esta noche, a las 22 en Casa Luján (Saavedra 94), como autora e intérprete bajo la dirección de César Romero.
Inscripta en la línea del biodrama, la actriz comenzó a elaborar el texto hace seis años en un taller de dramaturgia con Diego Bernachi. “Meses antes había fallecido mi loro y necesitaba usar la herramienta de la escritura para hablar de los vínculos que nos configuran a las personas, a partir de la premisa de que todos tenemos seres queridos y alguien a quien perdimos. La base la terminé en 2022, y el año pasado estudié con César y empezamos a trabajar en el montaje esta propuesta”, describe.
El género elegido “me permite encontrarme con el público desde un lugar sensible, cercano, de igual a igual; juntos armamos la obra, la gente es una parte fundamental en el ritual porque tenemos la intención de que quien vea la obra pueda experimentar distintos sentimientos, encontrarse con el afecto, verse reflejado en las rutinas, lo cotidiano, los sonidos y los aromas que nos hacen encontrarnos en determinadas situaciones, porque uno siempre se construye con otros”, sostiene.
Huerto Bravo Yñigo reivindica la soltería entre los millennialsBravo Yñigo no cree que todo texto tenga elementos autobiográficos: “todo parte de lo que el artista quiera contar y con la experiencia que tenga para crear ficción”. A partir de esa idea, la puesta se anuncia como “un viaje no lineal por el mapa emocional y mental para demostrar que la lealtad y los recuerdos no se borran con el tiempo”. “El anclaje de haber tenido un ser como Poly me sirve para tratar de estar con los pies en la tierra, mientras la vida te pasa por arriba; la resiliencia ayuda mientras uno procesa y se recupera del acontecimiento que te atraviesa”, sostiene.
Tópicos
“De mi formación en stand up tomé algunos tópicos para escribir mi planteo dramático y con el montaje se transformó y resignificó. Contar una historia personal permitió una identificación especial con el público, y el proceso creativo se orientó a generar momentos para movilizarlo desde la acción y desde lo que narra la historia, que cuenta situaciones universales y el abordaje de temáticas como la familia, los vínculos, la pérdida, el duelo y los recuerdos, para que cada uno pueda hacer una lectura con su propia vivencia”, añade.