La tabla histórica por países arrastra una paridad que se remonta a los primeros años de la Copa Libertadores. Brasil solo lideró el acumulado tras el bicampeonato de Santos en 1962 y 1963. Esa ventaja inicial fue emparejada por los títulos de Independiente en 1964 y 1965, antes de que Racing consiguiera en 1967 la consagración que inició una ventaja argentina ininterrumpida en las estadísticas durante casi seis décadas. Si Palmeiras gana la final, el fútbol brasileño alcanzará los 26 campeonatos, pasará al frente por primera vez en 61 años y estirará a ocho las ediciones consecutivas ganadas por clubes del Brasileirão.
Para Estudiantes, el cruce tiene antecedentes directos en su historia: ante el conjunto paulista obtuvo su primera Libertadores en 1968. Una victoria albirroja no solo mantendrá a la Argentina en el primer puesto con 26 títulos y cortará la serie de los equipos brasileños, sino que le otorgará su quinto campeonato continental. De esa forma, se despegará de los cuatro trofeos que comparte con River Plate y Flamengo para igualar la línea de Peñarol en el tercer escalón entre los clubes más ganadores del certamen.
Palmeiras disputará su octava final de América, marca con la que supera las siete presencias de Independiente, River Plate y Olimpia de Paraguay, ubicándose solo por detrás de Boca Juniors (12) y Peñarol (10). La definición en cancha neutral enfrentará a dos de los clubes con mayor efectividad en series decisivas, en una puja que excede el festejo inmediato y resolverá qué país obtiene el dominio estadístico del continente.