En el mundo de las series de televisión existen capítulos que parecen estar de más. Son los llamados filler episodes (o episodios de relleno): entregas que se apartan momentáneamente de la trama principal, suelen darles protagonismo a personajes secundarios y, en ocasiones, permiten ahorrar recursos para destinarlos a los momentos culminantes de la historia. Su función parece reducirse a una simple transición entre acontecimientos más importantes. Y, como rara vez modifican el desarrollo central del relato, muchos espectadores incluso se permiten saltearlos.

Bajo esa lógica, el partido que Atlético disputará este viernes, desde las 21.15, contra Tigre en Victoria podría interpretarse como uno de esos capítulos. Porque, a esta altura, resulta casi imposible mantener una conversación de café sobre el “Decano” sin que la Copa Argentina termine robándose el protagonismo. Se habla de la sede en Salta, se hacen cálculos sobre una posible clasificación a la Libertadores, se especula con la formación y se discute cómo viajar o conseguir entradas. Todo gira alrededor del miércoles y la semifinal contra Platense, que promete ser, hasta ese momento, el clímax de la temporada.

En ese contexto, la visita al estadio José Dellagiovanna parece haber quedado relegada a un segundo plano. Hasta el propio Julio César Falcioni dio señales de que podría recurrir a una estrategia similar a la de aquellas producciones televisivas: administrar recursos para cuando más los necesite. Después de la derrota contra Rosario Central, el “Emperador” reconoció que la Copa Argentina es la gran prioridad y anticipó que realizaría una planificación especial para afrontar ambos compromisos.

Un reparto en duda

Sin embargo, el entrenador mantuvo el misterio durante las prácticas de la semana. La sensación es que habrá modificaciones, aunque no necesariamente una revolución en la estructura del equipo. De hecho, la lista de concentrados es idéntica a la del partido contra Central. Todo parece indicar que Falcioni evaluó qué futbolistas necesitan descanso y cuáles están en condiciones de afrontar ambos compromisos, sin desarmar por completo el esquema 4-1-4-1 ni la estructura que viene utilizando.

En ese sentido, Franco Nicola y Lautaro Godoy, titulares en todos los partidos del semestre en los que estuvieron disponibles, aparecen entre los candidatos a descansar, al igual que Ramiro Ruiz Rodríguez y Alexis Canelo. En contrapartida, Ezequiel Ham, Renzo Tesuri y Nicolás Laméndola podrían recuperar protagonismo, ya que son futbolistas que cuentan con ritmo de competencia. Leandro Díaz, en cambio, podría mantenerse entre los titulares, al igual que Leonel Vega, quien disputó solamente el primer tiempo frente a Rosario Central.

Las principales incógnitas, sin embargo, aparecen en la defensa. Clever Ferreira arrastra una importante seguidilla de partidos entre Atlético y la selección paraguaya, mientras que Luciano Vallejo prácticamente no tuvo descanso. ¿Será la oportunidad para que Gianluca Ferrari reaparezca en la zaga? En el lateral izquierdo podría regresar Ignacio Galván, quien había sido una fija para Falcioni hasta que perdió su lugar frente al “Canalla”. Por el sector derecho, Leonel Di Plácido le habría ganado la pulseada a Maximiliano Villa.

Al menos desde el discurso del plantel, existe confianza en quienes podrían ingresar. “Creo que cualquiera que entra está preparado para jugar. Hicimos una muy buena pretemporada y todos estamos en condiciones de hacerlo. Me siento cómodo con cualquiera de mis compañeros”, aseguró Godoy después de la derrota contra Central.

Puntos que pesan

Pero hay un problema con la interpretación del partido como un simple capítulo de relleno: Atlético no puede darse el lujo de considerar irrelevantes los puntos que estarán en juego. Aunque la clasificación a los playoffs se haya transformado en una posibilidad remota, todavía existe una esperanza matemática. El “Decano” está a cinco puntos de Barracas, Huracán e Independiente Rivadavia, tres equipos que se disputan los últimos dos lugares de clasificación. Con nueve unidades en juego, necesita ganar y esperar una combinación de resultados para intentar meterse entre los ocho mejores.

Y aun si esa ilusión se desvanece, existe una razón todavía más importante para no subestimar el compromiso: el promedio de la próxima temporada. Con los puntos acumulados hasta ahora, Atlético comenzaría 2027 con apenas 62 unidades computables, último junto a Platense si se excluye a los descendidos de este año y a los dos equipos que ascenderán. Una proyección preocupante que obliga a valorar cada punto que todavía pueda sumar.

Los propios futbolistas son conscientes de esa realidad. “Quedan nueve puntos todavía y hay que seguir sumando para engrosar el promedio. Ojalá nos dé para meternos entre los ocho y, si no, tenemos que tratar de sumar la mayor cantidad posible”, advirtió Canelo, quien también reconoció que el equipo mantiene una importante deuda en materia de resultados.

Por supuesto, nadie puede reprocharle a Falcioni que reserve energías para el miércoles. Como sintetizó el propio Canelo, Atlético tiene por delante “el partido del año”. La oportunidad de disputar una segunda final de Copa Argentina y quedar a un paso de regresar a la Libertadores justifica buena parte de las precauciones. Pero administrar esfuerzos no debería equivaler a resignar puntos de antemano, especialmente cuando pueden resultar determinantes para el futuro del club.

Al fin y al cabo, quizás esa sea la principal diferencia entre la ficción y el fútbol. En las series, un capítulo de relleno puede saltearse sin alterar demasiado la historia. Atlético, en cambio, no puede darse ese lujo. Porque mientras el miércoles se jugará buena parte de sus ilusiones de este año, los puntos de esta noche podrían terminar escribiendo la historia del próximo.