La muerte de Antonio Grimau, a los 82 años, volvió a poner en primer plano una de las tragedias más dolorosas de su vida: la pérdida de su hijo Lucas Rebolini Manso, quien falleció en febrero de 2010, a los 36 años, en circunstancias que conmocionaron al país. Su cuerpo permaneció casi un mes en la Morgue Judicial de Buenos Aires sin ser identificado.
La noticia del fallecimiento del actor fue confirmada este martes 20 de octubre por la Asociación Argentina de Actores y Actrices, que destacó su extensa trayectoria en el espectáculo nacional. Mientras colegas y admiradores lo despedían, también resurgió la historia de Lucas, el hijo que tuvo con la actriz Leonor Manso y cuya desaparición derivó en una búsqueda angustiante.
Lucas Rebolini Manso: la desaparición que conmocionó a sus padres
Antonio Grimau y Leonor Manso fueron una de las parejas reconocidas del ambiente artístico argentino durante la década de 1970. En 1974 nació Lucas, quien eligió la música como camino profesional y murió a los 36 años.
El 3 de marzo de 2010, los actores acudieron a la comisaría 19 para denunciar que no tenían noticias de su hijo desde el 22 de febrero. En los días posteriores, Grimau difundió la búsqueda a través de los medios de comunicación y las redes sociales, con la esperanza de obtener información que permitiera encontrarlo.
Sin embargo, la respuesta llegó de una manera inesperada: el cuerpo de Lucas llevaba semanas en la Morgue Judicial, registrado como NN, es decir, sin identificar.
Qué pasó con Lucas Rebolini antes de su muerte
De acuerdo con la reconstrucción del caso, Lucas había ingresado al Hospital Fernández durante la madrugada del 6 de febrero de 2010, luego de sufrir una descompensación en la zona de Anchorena y Charcas, en Buenos Aires. Poco después, se retiró del establecimiento.
Horas más tarde, el Servicio de Atención Médica de Emergencia (SAME) volvió a trasladarlo al hospital. El joven presentaba un cuadro de excitación psicomotriz y no llevaba documentación que permitiera establecer su identidad.
Según fuentes policiales citadas en la investigación, antes de su ingreso había sido demorado en la vía pública, a la altura de Salguero y Castex, luego de que una vecina denunciara que corría desnudo por la calle bajo los efectos de sustancias.
Lucas murió el 10 de febrero de 2010, a las 9.15, en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Fernández. La autopsia determinó que la causa de muerte fue una neumopatía. Dos días después, su cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial.
Cómo identificaron el cuerpo del hijo de Antonio Grimau
La búsqueda de Lucas se extendió durante días, mientras sus padres intentaban obtener información sobre su paradero. El caso dio un giro el 16 de marzo de 2010, cuando se confirmó que el joven había permanecido en la Morgue Judicial sin ser identificado.
Un informe de la Fiscalía en lo Criminal de Instrucción 47 estableció, mediante una comparación de huellas dactilares, que el cuerpo registrado como NN correspondía a Lucas Rebolini Manso.
La confirmación puso fin a la incertidumbre sobre su desaparición, pero abrió interrogantes sobre cómo había sido posible que permaneciera sin identificar durante semanas, pese a que sus padres habían denunciado que no tenían noticias de él.
Qué determinó la investigación judicial sobre la muerte de Lucas
Después de la identificación, se revisó la autopsia para establecer las circunstancias del fallecimiento. Según la información del caso, esa revisión no encontró golpes ni irregularidades y ratificó que el joven había muerto por una neumopatía.
El 24 de marzo de 2010, Lucas fue enterrado en el cementerio de la Chacarita. Aunque la investigación continuó abierta durante un tiempo, la Justicia finalmente archivó la causa al concluir que se había tratado de un hecho fatal y no de una negligencia.
La historia dejó una profunda huella en la vida de Antonio Grimau y Leonor Manso. La desaparición, la búsqueda y la posterior identificación del cuerpo de su hijo convirtieron aquella tragedia familiar en un caso que generó conmoción y preguntas en todo el país.