“¿Y cuál es el problema si te sale mal? Si te sale mal, ¿qué aprendiste?”. La pregunta de Jacobo Cohen Imach resume una de las principales lecciones que el vicepresidente de Mercado Libre busca transmitir a quienes quieren emprender: el miedo al fracaso no debería ser una razón para quedarse quieto.

En una entrevista con Federico van Mameren para Panorama Tucumano, el ciclo de LG Play, el ejecutivo tucumano repasó su experiencia profesional, reflexionó sobre la cultura de innovación de la compañía y alentó a los jóvenes a confiar en sus capacidades, asumir desafíos y aprender a convivir con la incertidumbre.

Jacobo Cohen Imach, vicepresidente de Mercado Libre: “Queremos un Tucumán emprendedor”

Su recorrido comenzó a fines de los años 90, cuando todavía era estudiante de Abogacía en la Universidad Nacional de Tucumán y recibió la oportunidad de incorporarse a Mercado Libre, antes de que la plataforma saliera al aire. La propuesta implicaba dejar Tucumán y trasladarse a Buenos Aires para trabajar en un proyecto cuyo futuro todavía era difícil de imaginar.

La decisión no estuvo exenta de dudas. La noche previa al viaje, recordó, se preguntaba qué ocurriría si las cosas no salían como esperaba. Finalmente, eligió avanzar.

“Lo que no quiero es tener 80 años, mirar para atrás y decir: ‘¿Qué habría sido de mí si me hubiese animado?’”, contó durante la entrevista.

Esa experiencia personal se convirtió en una de las ideas que hoy intenta transmitir a los emprendedores: no siempre es posible anticipar el resultado de una decisión, pero sí se puede elegir entre intentarlo o quedarse con la incertidumbre de lo que podría haber pasado.

Aprender de los errores, una regla para crecer

En Mercado Libre, la posibilidad de equivocarse forma parte de una cultura que busca estimular la innovación y la mejora constante. Para Cohen Imach, el problema no es cometer un error, sino no aprender de él.

En una entrevista anterior con LA GACETA sobre Elevate Tucumán, el ejecutivo explicó cómo funciona esa lógica dentro de la empresa: “Sabemos que nos vamos a equivocar, pero la equivocación no está penalizada. Lo que se penaliza es cometer dos veces el mismo error”. 

La idea supone revisar las decisiones, reconocer aquello que no funcionó y volver a intentarlo con una perspectiva diferente. También implica dejar de considerar las ideas propias como verdades definitivas.

“Nadie en esta compañía se enamora de sus propias ideas. Tenemos espíritu crítico”, afirmó en aquella conversación. 

Para el ejecutivo, esa disposición a cuestionarse resulta fundamental en un escenario en el que las tecnologías, los mercados y las necesidades de los usuarios cambian permanentemente. Una empresa que deja de revisar sus métodos corre el riesgo de perder capacidad de adaptación, incluso si alcanzó una posición de liderazgo.

La misma lógica puede aplicarse a un emprendimiento que recién comienza: probar, escuchar, corregir y volver a empezar son parte del proceso de construcción.

Qué significa “pensar en grande”

Otro de los conceptos centrales de su mensaje es la importancia de no limitar un proyecto a las posibilidades que parecen evidentes en un primer momento.

“Pensar en grande es no quedarte en algo acotado, sino ir por lo más grande que puedas”, sostuvo Cohen Imach durante la entrevista.

El ejecutivo también cuestionó la idea de que emprender desde Tucumán supone necesariamente una desventaja. El acceso a herramientas digitales, conocimientos y nuevas tecnologías permite desarrollar proyectos desde el interior y conectarlos con oportunidades que antes parecían reservadas para los grandes centros económicos. “No hay que achicarse, hay que confiar más en nuestras capacidades”, dijo.

Sin embargo, pensar en grande no significa trabajar en soledad. Para Cohen Imach, el talento individual necesita complementarse con equipos capaces de debatir, cuestionar y ejecutar una estrategia común.

“Hay que creérsela, creer que uno puede y rodearse de gente mejor que uno”, aconsejó.

El valor de rodearse de personas que desafíen

El trabajo en equipo aparece como otro de los aprendizajes que el ejecutivo destaca de su trayectoria en Mercado Libre. Una buena idea puede perder fuerza si no encuentra un equipo capaz de desarrollarla o si quienes participan evitan señalar sus errores.

Por eso, consideró importante rodearse de personas que no se limiten a confirmar lo que uno piensa, sino que ayuden a identificar debilidades y encontrar alternativas.

“Hay que encontrar la fuerza interior y buscar gente que te desafíe constructivamente”, afirmó durante la entrevista.

La comparación que utilizó para explicar esa necesidad fue futbolística: “Messi necesita otros 10 jugadores para ser Messi”. Incluso el talento más extraordinario, planteó, necesita compañeros dispuestos a colaborar y a cumplir un objetivo compartido.

Adaptarse antes de quedar atrás

La innovación constante es otro de los principios que Cohen Imach considera centrales para sostener el crecimiento de una organización. En su análisis, ninguna empresa puede dar por garantizado su éxito ni confiar indefinidamente en las fórmulas que funcionaron en el pasado.

“Hay infinidad de empresas que creyeron que habían ganado. Cuando llegaron a la cima dejaron de innovar, para adaptarse a los cambios, y desaparecieron”, señaló. 

La advertencia cobra especial relevancia ante el avance de la inteligencia artificial y la transformación de numerosas actividades profesionales. En lugar de interpretar esos cambios exclusivamente como una amenaza, Cohen Imach propone explorar cómo pueden utilizarse las nuevas herramientas para mejorar los resultados y trabajar de manera más eficiente.

La clave, en ese sentido, es mantener una actitud de aprendizaje permanente y desarrollar pensamiento crítico para distinguir qué herramientas sirven, qué problemas permiten resolver y cómo incorporarlas de manera útil.