El profesor de danza acusado de haber abusado de una alumna continuará detenido por otros dos meses. El magistrado interviniente tomó esta decisión al considerar que el imputado podría entorpecer la investigación o fugarse. Además, se tuvo en cuenta la gravedad de los hechos investigados y la posibilidad de que reciba una condena de entre ocho y 20 años de prisión, ante la existencia de otros dos posibles casos.
En septiembre, F.G. le pidió a la niña que les dijera a sus padres que fueran a buscarla media hora más tarde al salón ubicado en Constitución al 300, porque necesitaba quedarse ensayando. La niña hizo lo que le había pedido su profesor.
Al llegar a su casa, la madre de la pequeña notó que tenía los ojos vidriosos y que temblaba. Le preguntó si había tenido algún problema y ella le respondió que el profesor había abusado de ella. Relató que, al aprovechar que se habían quedado solos en el salón, el docente le había quitado la ropa y la había sometido a un abuso sexual.
La niña recalcó una y otra vez que el acusado le había preguntado si había tenido relaciones sexuales anteriormente y que no había gritado para pedir ayuda porque quería que todo pasara rápido y regresar con sus padres.
Los padres, después de haber escuchado el relato de su hija, fueron directamente a la casa del acusado. El padre, al no ser atendido por el docente ni por su pareja -que sería integrante del elenco del Ballet Estable de la Provincia-, intentó ingresar por la fuerza a la vivienda. A raíz del incidente, intervino personal policial, que les indicó a los progenitores que debían presentar una denuncia para que se pudiera actuar.
La madre se dirigió a la comisaría más cercana y presentó la denuncia. Los uniformados, con autorización, ingresaron al domicilio del acusado. El docente estaba encerrado en una habitación y se negaba a salir. Después de media hora de negociaciones, el sospechoso depuso su actitud y entregó su celular.
La fiscala Adriana Reinoso Cuello convalidó la aprehensión y acusó al docente de abuso sexual agravado por ser una persona encargada de la educación de la víctima. En la audiencia inicial, el auxiliar Guillermo Giordano, con el apoyo del querellante José María Molina, logró que se le dictara prisión preventiva por 36 días.
El juez Alejandro Tomás no sólo tuvo en cuenta el relato de la madre, sino también la hipótesis de que el acusado habría utilizado productos especiales para evitar que quedaran rastros del abuso.
Nueva audiencia
En una audiencia realizada ayer, el auxiliar Giordano, siguiendo las instrucciones de la fiscal Reinoso Cuello, solicitó que se prorrogara la prisión preventiva por 63 días. Si bien es cierto que el debate se desarrolló a puertas cerradas, LA GACETA pudo establecer que el representante del Ministerio Público fundamentó el pedido en el riesgo de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
También mencionó otros riesgos adicionales, como la posibilidad de que la esposa del imputado influyera sobre las madres de algunas alumnas. Además, tuvo en cuenta que el acusado, antes de entregarse, permaneció encerrado durante unos 40 minutos.
El querellante Molina fundamentó su adhesión al pedido en la necesidad de preservar todas las evidencias que aún quedan por recolectar. Victoria Zamora, abogada de la niña que interviene en el caso, agregó que debían considerarse los daños ocasionados a la menor por el hecho denunciado. Informó, además, que la víctima tuvo que cambiar de colegio porque la pareja del acusado trabajaba en ese establecimiento educativo.
El defensor Lucas Olivera Sáenz se opuso a la solicitud de los acusadores. Sostuvo que su defendido no tenía posibilidades de entorpecer la investigación, puesto que la mayoría de las medidas probatorias ya se habían concretado. También cuestionó la falta de evidencias que acreditaran el presunto abuso sexual y las discrepancias entre los testimonios aportados por madres y alumnos. En la audiencia también denunció que se había difundido en las redes sociales la identidad del acusado -que legalmente debe mantenerse en reserva- y datos de la academia, lo que habría generado un importante perjuicio.
El profesional pidió que, en caso de que se prorrogara la prisión preventiva, se cumpliera bajo la modalidad de arresto domiciliario. Ofreció tres domicilios alternativos y dos vehículos como caución. También indicó que era importante acceder a esta medida teniendo en cuenta que el imputado tiene dos hijos con trastorno del espectro autista (TEA).
Finalmente, el juez Sebastián Norniella Parache decidió hacer lugar al planteo de los acusadores y ordenó que el profesor de danza continúe detenido hasta el 15 de diciembre. El magistrado dispuso que los profesionales de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia elaboraran un informe sobre la situación de los hijos del imputado.
Cómo sigue el expediente
La fiscal Reinoso Cuello, durante la audiencia, detalló las evidencias reunidas hasta el momento para sostener la acusación. Entre ellas figura el informe de la especialista que analizó la entrevista realizada a la menor en cámara Gesell. Según explicó, el relato de la víctima presenta indicadores de credibilidad y no advirtió señales de que hubiera sido influenciada por adultos.
Al menos dos testigos -menores de edad- relataron haber vivido situaciones similares a las denunciadas por la niña. En ese sentido, el representante del Ministerio Público informó que están reuniendo todos los elementos probatorios necesarios para ampliar la acusación por presuntos abusos sexuales contra otras dos alumnas.