Diego Simeone y Carla Pereyra tienen en Madrid una vivienda que se convirtió en mucho más que un hogar familiar. La pareja eligió una propiedad de enormes dimensiones y la transformó por completo para crear un espacio alejado del ritmo y la exposición de sus respectivas profesiones.
Cómo es el otro negocio de Diego Simeone: tiene 180 departamentos y siete edificios en MadridLa casa está ubicada en una de las urbanizaciones más exclusivas de la capital española y cuenta con unos 1.900 metros cuadrados construidos sobre una parcela de aproximadamente 3.000 metros cuadrados. Jardín, piscina, gimnasio y amplios espacios exteriores forman parte de una propiedad donde el diseño tiene un papel central.
Cómo es la casa de Diego Simeone y Carla Pereyra
Después de adquirir la vivienda, el entrenador del Atlético de Madrid y la modelo y empresaria argentina realizaron una reforma integral para adaptarla a sus gustos y a su forma de entender el hogar.
Uno de los aspectos que más se destaca es la presencia de grandes ventanales, que permiten que la luz natural llegue a los principales ambientes y conectan el interior con el jardín. Los tonos claros, las líneas simples y los materiales naturales completan una estética de inspiración minimalista.
La madera es uno de los elementos que más se repite en la propiedad. Está presente en paredes, escaleras, muebles y diferentes detalles arquitectónicos, aportando calidez a espacios donde predominan el blanco y los colores neutros.
La vivienda también dispone de distintos sectores pensados para compartir en familia y recibir invitados, además de espacios destinados al descanso y al entretenimiento.
El salón combina minimalismo, arte y color
Uno de los ambientes más llamativos es el salón. La decoración está pensada para conservar la sensación de amplitud y, en lugar de acumular muebles, se eligieron pocas piezas de grandes dimensiones.
Un gran sofá blanco de formas redondeadas ocupa buena parte de la zona de estar y se complementa con sillones y mesas auxiliares.
En una de las paredes, un gran revestimiento de madera integra la chimenea con el resto de la arquitectura. El fuego aporta calidez a una habitación dominada por tonalidades claras.
El arte también ocupa un lugar destacado. Una gran obra abstracta suma colores intensos como rojo, rosa y negro, que generan un marcado contraste con la paleta neutra elegida para el ambiente.
Sobre la mesa de centro también hay libros relacionados con arte, arquitectura, fotografía y diseño, además de velas, objetos decorativos y un tablero de ajedrez.
Un dormitorio pensado para el descanso
La búsqueda de un ambiente tranquilo también se refleja en el dormitorio principal. Allí, la madera vuelve a ocupar un lugar protagonista y se combina con textiles en tonos arena, grandes ventanales y cortinas livianas.
La elección de los materiales y la distribución mantienen la estética del resto de la vivienda, aunque con una propuesta más cálida y relajada.
Carla Pereyra mostró en diferentes ocasiones algunos rincones de la casa a través de sus redes sociales y también habló sobre ella en entrevistas. Para la pareja, el objetivo no fue únicamente contar con una propiedad de grandes dimensiones, sino crear un refugio familiar después de jornadas marcadas por los partidos, los compromisos profesionales y la exposición pública.