La despedida de Lionel Messi de la selección argentina tuvo un momento particular antes del pitazo inicial, cuando el seleccionado de Benín se sumó a los reconocimientos en el Monumental. Durante el sorteo, el capitán visitante Sessi D’Almeida se acercó al "10" para entregarle tres regalos en nombre de todo su plantel: una rosa, una carta escrita a mano por los futbolistas africanos y una estatuilla con un fuerte trasfondo histórico y cultural.
La figura representa a las Amazonas de Dahomey —conocidas como las Agojie—, un regimiento militar integrado exclusivamente por mujeres que defendió al antiguo Reino de Dahomey frente a las tropas coloniales francesas a fines del siglo XIX. En el actual territorio beninés son un símbolo de coraje —en la ciudad de Cotonú tienen un monumento de bronce de 30 metros en su homenaje—, y la federación africana explicó que el gesto fue una muestra de respeto hacia el capitán argentino.
Más allá del homenaje previo, Messi jugó con su intensidad de siempre: mostró fastidio tras errar un tiro libre y hasta buscó un gol olímpico desde el córner. Terminó redondeando una gran noche al marcar el tercer gol de penal y dar dos asistencias para los tantos de Nicolás Otamendi y Nicolás Paz. Tras el final, los jugadores de Benín volvieron a rodearlo para saludarlo y sacarse fotos, cerrando una jornada que dejó los números definitivos de su paso por la Selección mayor: 208 partidos, 126 goles y 68 asistencias.