La despedida de Lionel Messi de la Selección argentina estuvo marcada por una fuerte carga emocional. Después de convertir un penal en la victoria 3-0 ante Benín y brindar su último discurso ante un Monumental colmado, el capitán recibió el abrazo de su familia. En ese momento, Thiago Messi, su hijo mayor, no pudo contener las lágrimas y se quebró en los brazos de su papá.

“Los quiero”, dijo Lionel Messi con un nudo en la garganta, y la historia se cerró

Desde una de las tribunas, Antonela Roccuzzo y sus hijos Thiago, Mateo y Ciro siguieron con emoción las palabras del capitán. Las cámaras captaron las lágrimas de los tres chicos y también la emoción de Antonela mientras Messi agradecía por todos los años compartidos con la Albiceleste. Pero fue Thiago quien protagonizó una de las imágenes más conmovedoras de la noche.

Thiago Messi y un abrazo que conmovió al Monumental

Una vez terminado el discurso de Messi, la familia se dirigió hacia el centro del campo para encontrarse con el capitán. En medio de un Monumental que todavía procesaba la despedida, Thiago se largó a llorar y corrió hacia los brazos de su padre.

Messi lo recibió con un fuerte abrazo mientras las cámaras de la transmisión oficial registraban el momento. La escena rápidamente se convirtió en una de las postales más emotivas de la jornada.

Thiago, el mayor de los tres hijos de Messi y Roccuzzo, creció acompañando de cerca la carrera de su padre y fue testigo de algunos de los momentos más importantes de su trayectoria con la Selección argentina.

Después del abrazo entre padre e hijo, Antonela también se acercó para compartir el momento. Mateo y Ciro completaron la escena familiar en el centro de la cancha.

Las lágrimas de la familia Messi en la despedida

La emoción había comenzado incluso antes del encuentro con el público. Durante el discurso de despedida, Thiago, Mateo y Ciro se mostraron visiblemente conmovidos, mientras Antonela también dejaba ver sus lágrimas.

Messi, por su parte, reconoció el peso emocional de la decisión al expresar que “el no venir más me va a costar mucho”. Después de tantos años defendiendo la camiseta argentina, el rosarino puso en palabras lo que significaba cerrar esa etapa.

El Monumental también respondió con emoción. El público despidió al capitán entre aplausos, lágrimas y recuerdos de los títulos conquistados, especialmente después de una etapa que incluyó la Copa América y el Mundial.

Esta vez, sin embargo, el momento más conmovedor no estuvo protagonizado por un gol ni por un trofeo. Fue el abrazo entre Lionel y Thiago Messi, una imagen familiar que resumió la emoción de una despedida que quedará en la memoria de los hinchas.